El Valle del Río Quilca constituye uno de los ríos de la provincia Camaná, tiene sus orígenes el sector de la Hacienda Huañamarca entre las confluencias de los ríos Siguas y Vítor, a través de su recorrido, determina la actual topografía del valle, formando una profunda y angosta quebrada, desembocando en el Océano Pacífico; Es sumamente estrecho en cuanto a su recorrido, su caudal va acrecentándose cada vez más, convirtiéndose en un río torrentoso y de corto curso, el cual favorece el riego de los terrenos cultivables del valle, a su vez, haciendo que cuente con una vegetación variada, sus tierras son altamente productivas y sirvieron de asiento de las aldeas pre incas e incas y vestigios del paso de los arrieros que viajaban entre el litoral sureño con la ciudad de Arequipa. En la margen derecha del valle se encuentra un cerro llamado "Las Llamas", debido a que se encuentra construcciones pre inca; además, desde este punto se tiene una magnifica vista. A lo largo del valle, encontramos los siguientes poblados: La Finca, La Hacienda, Huchas, Pampa Blanca, Huañamarca, Quebrada Seca, Tapial, Las Almas, Charauqui, Huarango, Condorillo, Graneros, Sururuy, Quiróz, El Platanal, La Deheza. El verano es caluroso, el invierno muy húmedo. La temperatura varía de 18 °C a 27 °C y baja a menos de 15 °C o sube a más de 30 °C. La altitud del valle va desde los 0 m.s.n.m. hasta las 200 m.s.n.m. En los sectores de Huchas, Huañamarca, El Platanal, La Dehesa y el Pueblo de Quilca se encuentran miradores naturales y paraderos permitiendo que el visitante aprecie el paisaje diverso y producción del valle.
Según referencia histórica, el valle de Quilca fue continuamente transitado por arrieros que viajaban por largos días, inicialmente fue poblado por los changos. Cieza del León, nos dice: que los naturales de Quilca, abonaban sus maizales con estiércol de aves marinas y utilizaban el puerto de Quilca para ello. Juan López De Velasco, menciona que el temple de esta ciudad se tiene por el mejor y más apacible de todo el reino del Perú para vivir; llueve en él, y hay invierno y verano como en Castilla, y cógese en su comarca mucho trigo, de que se hace pan muy bueno y sabroso, y gran cantidad de vino, porque las viñas se crían bien en su comarca y se dan mucho a ellas, y el vino se conserva todo lo que quieren; Jorge Polar, menciona en el valle de Quilca, donde en estrecha caja fertiliza las más regaladas raíces y legumbres que dá el Reyno, siendo este valle el que contribuye a la ciudad Arequipa con abundancia estas especies. Es célebre por una milagrosa imagen de Nuestra Señora de la Candelaria, que se adora en aquel valle. Pedro Cieza de León, menciona esta ciudad (Arequipa) está puesta y edificada en el valle de Quilca, catorce leguas de la mar, en la mejor parte y más fresca que se halló conveniente para el edificar; Dase en ella muy excelente trigo, del cual hacen pan muy bueno y sabroso.
El valle del río Quilca tiene 352.7 hectáreas netas de cultivo, existe una vegetación admirable en los cerros y lomas especialmente en las épocas de lluvia, siendo en forma limitada y heterogénea. Encontramos: el sauce, callacas, molle, huarango, álamo, la caña castilla y carrizo, la cebadilla, el camotillo, la lengua de buey, malva, pata de paloma, cajayo, gramalote, rabo de zorra, llantén, lincha, matara, pirca grama dulce, grama salada, tiquel tiquel; Plantas alimenticias como: el maíz, la cebada y el trigo, el algodón. En cuanto a la fauna: vacas, caballos, ovejas, asnos, mulas, cabras, perros, cerdos, cuyes, y conejos. Fauna silvestre como: patos, palomas, gallareta, ratas y ratones, zorros y zorrinos. Aves silvestres en gran variedad como la paloma silvestre, la cuculí, la tórtola, la gallereta, el chirote, la garza, gallineta, pato, cordero, chiguanco, garrapatero, gallinacillo, el buitre, el gavilán, el cernícalo, el águila. El cauce del río, alberga diferentes especies allí podemos encontrar la liza, el pejerrey, camarones, sapos, ranas, entre otros
Se pueden observar aldeas pre incas y vestigios del paso de los arrieros que viajaban entre el litoral sureño con la ciudad de Arequipa. En la margen derecha del valle se encuentra un cerro llamado "Las Llamas", debido a que se encuentra construcciones pre inca, que sirvieron como corrales; además, que desde este punto se tiene una magnifica vista del valle. A lo largo del valle del río Quilca, encontramos los siguientes anexos: La Finca, La Hacienda, Uchas, Pampa Blanca, Huañamarca, Quebrada Seca, Tapial, Las Almas, Charauqui, Huarango, Condorillo, Graneros, Sururuy, Quiróz, El Platanal, La Deheza. El paisaje que aquí se observa es de diversa vegetación, maravillando al visitante, porque, se pondrá en contacto directo con la naturaleza.