El pueblo tradicional de Lámud es la capital de la provincia de Luya; se ubica al margen izquierdo del río Jucusbamba. Fue creada como distrito en la época republicana, el 5 de febrero de 1861. Los principales elementos estéticos que conforman el patrón arquitectónico de la ciudad están compuestos por estrechas calles y casas con techos de teja, que muestran en su fachada vistosos balcones de madera, como la casa de la familia Arévalo Castro, conocida como la “Casa Verde”, la cual conserva muebles, adornos y fotografías del siglo XIX. La Plaza Principal, con sus amplias veredas y jardines, alberga en el centro una pileta de concreto donde resaltan seis cisnes de color blanco. Alrededor de la plaza se encuentran las principales instituciones civiles, militares y religiosas; destacando el Templo Matriz, construido sobre una planta de cruz latina y con dos torres frontales, en cuyo interior posee un retablo de estilo neo barroco. A pocas cuadras de la Plaza Principal se encuentra el Museo Lámud, donde se puede observar una exposición con infografías, ideogramas, piezas arqueológicas y etnográficas sobre la historia y costumbres del pueblo de Lámud. Además, es preciso mencionar otros espacios del pueblo tradicional, como la Plazuela de las Cinco Esquinas, situada a espaldas de la Plaza Principal; la Capilla del Inmaculado Corazón de María, de una sola planta y nave, que alberga la imagen de la “Virgen Inmaculada”; la imagen del Cristo Redentor, con una altura aproximada de 12 metros, ubicada al oeste de la ciudad en el barrio Santa Ana; y el Molino San José, en el barrio San Antonio, construido en 1955, que hasta la actualidad la población utiliza para moler sus granos, como trigo, maíz, cebada y chochoca. El pueblo tradicional de Lámud se caracteriza por preservar sus festividades, como la fiesta patronal del Señor de Gualamita que se celebra en el mes de septiembre de cada año, siendo el día central el 14 de septiembre. Durante esta festividad se realizan múltiples actividades como la recepción de la banda de músicos, albazos, decoración del templo y novenas, exposiciones artesanales y fotográficas. Asimismo, en torno a las festividades el pueblo mantiene sus costumbres como el "Hueche", en el cual se realiza un intercambio de regalos entre las comunidades; Labra Cuy que es el acto de elaborar o labrar velas que servirán en el acto religioso de la fiesta de algún santo o patrón de la comunidad; el Amasijo que es la elaboración del pan; Feragro, la feria agropecuaria; Yanta Payay, la recolección de leña para las fiestas; y el Hatun Luya, que consiste en un pasacalle en el cual participan diversas comunidades demostrando sus usos y costumbres tradicionales. Es importante destacar el uso de harinas de trigo y de maíz, típicas de la zona, para la elaboración de los panes en hornos artesanales, ya sea para el consumo diario o para compartir en las festividades. Asimismo, se preservan otros potajes típicos, como el Ucho de Papa con Cuy, el Locro de Murumashca, Locro de Trigo con Caransho, Locro de Frejoles con Col, el Puchero, el Shipasmute, el Purtumute y el Caldo de Cabeza de Carnero.
La vestimenta tradicional de las mujeres del pueblo de Lámud consiste en un paño fino, blusa, enagua, centro de lana, falda de tela, faja de algodón, sombrero de paja y zapatos negros. En el caso de los varones, su atuendo incluye pantalón, camisa, poncho, sombrero de paja y llanques. El estado de conservación del pueblo tradicional de Lámud es bueno, ya que mantiene intacto su patrón arquitectónico de la época colonial-republicana y preserva sus tradiciones culturales. El patrimonio arquitectónico y cultural hace que el pueblo tradicional de Lámud sea un destino atractivo para el turismo local, nacional e internacional, ofreciendo a los visitantes una experiencia auténtica y enriquecedora en un entorno bien conservado y lleno de tradición.