Es un área de 1,235.32 hectáreas de bosque primario temporalmente inundable, ubicado al sur de la Zona de Conservación y Recuperación de Ecosistemas “Humedal del Alto Mayo”, cerca al poblado de Pósic, en la provincia de Rioja. En este ecosistema es frecuente la presencia de lluvias durante la mayor parte del año, y está habitado por grandes extensiones de aguajales (mauritia flexuosa) y de renacales (ficus sp.) que generan afloramientos de agua en la zona, a lo largo del río Romero hasta desembocar en el río Mayo.
El espacio está concesionado a favor de la Asociación de Conservación Aguajales y Renacales del Rio Romero – ACARR, con el objetivo de contribuir con el mantenimiento del caudal hídrico del río Romero y las lagunas existentes en el área, constituyendo un refugio de vida para diversas especies de fauna y animales silvestres endémicos y en peligro crítico. Aquí yacen mamíferos, como lobo de río, hurón chico, achuni, oso perezoso, monos fraile, mono tocón (endémico de San Martín), mono aullador o cotomono, mono pichico y otros; por otro lado, es un importante emporio de aves, con más de 300 especies, destacando la existencia de 04 especies de Martín pescador, además, la garcilla azulada, el trogón dorsiverde, la arasari capipardo, el carpintero, el loro cabeciazul, el zorzal, la tangara azuleja, el manacaraco, el cocherillo y muchas más. Destacan también más de 30 especies de mariposas, entre ellas la mropho azul, monarca, buho, alas de cristal; y diversos anfibios. Entre las especies de flora también destacan los árboles de lupuna, catahua, yacuchimbillo, capirona, ojé, tangarana, y especies menores como la uña de gato, helechos, orquídeas, heliconias, aráceas, entre otras.
El recorrido turístico se realiza a través del río Romero y el río Negro, dependiendo de las distancias y tiempos de preferencia del visitante. El punto de inicio es el centro de interpretación, donde se realiza una explicación sobre la historia de la asociación, la flora y la fauna existente, y las rutas con las que cuenta el área. En seguida, se camina hasta el Puerto Catahua 1 o hasta el Puerto Catahua 2 (dependiendo si la época es de inundaciones o época seca, respectivamente), de donde zarpan los botes de madera con motor y/o remo. El paseo por el río Romero ofrece impresionantes paisajes del bosque y de la flora representada por aguajales y renacales, mientras que las especies de aves o mamíferos merodean alrededor.
Entre las paradas más importantes, está el Árbol Huasta Renaco, con un árbol inmenso que se extiende a lo largo del río y donde existe la creencia de que entre sus enmarañadas raíces aéreas viven espíritus sanadores, y capaz de atraer poblaciones de primates y aves por sus codiciados frutos. Otra parada es la entrada al área de la Concesión para Conservación Santa Elena, donde los intérpretes cuentan la historia de lucha de los socios para seguir conservando el bosque. La siguiente estación es la de las Palmeras de aguaje, luego el descansadero de El Abuelo donde se contempla el bosque desde una casa construida entre los árboles y el río. En seguida se arriba al descansadero El Matorral y la historia de la boa; finalmente a los puntos donde el río Romero desemboca en el río Negro y posteriormente el punto donde el río Negro se une al río Mayo, donde se aprecia parcelas agrícolas en las orillas, siendo el punto final del recorrido. El recorrido hasta este punto puede llegar a durar hasta 5 horas, y a partir de aquí los visitantes pueden hacer su retorno por los ríos o en movilidad por vía terrestre.
Los servicios complementarios proporcionados por los cuidadores en el lugar, son de alimentación y alojamiento en cabañas o en áreas para camping, pudiendo permanecer más de un día en el recurso. El motivo de interés turístico es el recorrido en botes por el ecosistema de humedales de aguajales y renacales, la observación del paisaje, flora y fauna silvestre.