Las Cascadas del Fundo San Isidro se localizan en el distrito de Perené, provincia de Chanchamayo, región Junín, específicamente en el Centro Poblado de Río Amarillo, anexo Naciente Kimarini. Este recurso turístico natural se origina a partir de las aguas del río Naciente Kimarini, las cuales son alimentadas de forma permanente por diversas fuentes de aguas subterráneas (manantiales) que discurren a lo largo de un macizo rocoso de aproximadamente 800 metros, dando lugar a un conjunto de cuatro niveles principales de caída. La primera caída, denominada “El Encanto”, presenta una altura aproximada de 10 metros; la segunda, “Los Cinco Enanos”, alcanza los 3 metros; la tercera, conocida como “El Perol”, tiene una altura de 4 metros; y la cuarta, denominada “El Remanso”, presenta una caída de 3 metros. Las aguas se caracterizan por su color cristalino claro, una velocidad variable, un caudal aproximado de 1 921 l/s y una temperatura promedio de 25 °C. El área presenta un clima tropical, cálido, húmedo y lluvioso, con una temperatura media anual de 24,6 °C, registrándose valores máximos de 30,4 °C y mínimos de 20,4 °C. La precipitación pluvial anual oscila entre 1 600 y 2 000 mm, distinguiéndose tres épocas climáticas definidas: una época perhúmeda entre los meses de diciembre y marzo, una época húmeda de abril a junio y una época seca entre julio y noviembre. El recurso se ubica a una altitud aproximada de 1 150 m s. n. m., condición que lo sitúa dentro de la ecorregión Selva Alta. Las cascadas constituyen un espacio natural de alto valor paisajístico, conformado por caídas de agua y un entorno con mínima intervención antrópica, lo que favorece el contacto directo con la naturaleza, la respiración de aire puro y la observación de flora y fauna silvestre. El entorno inmediato presenta plantaciones de cítricos, café, maíz, frutales diversos y bosques de pino. La fauna registrada en la zona incluye aves, mamíferos, reptiles, crustáceos, moluscos y peces; entre las aves destacan el paucar, loros, golondrinas, pájaros carpinteros, colibríes, gavilanes y el gallito de las rocas, mientras que entre los mamíferos, cada vez menos frecuentes, se identifican roedores, majáz, añuje, armadillo, sajino, tigrillo, coatí y puercoespín, cuya alimentación se basa principalmente en frutos y raíces; en los cuerpos de agua se registran especies como carachamas, anchovetas, bagres y camarón de río. La flora corresponde a un bosque típico de selva alta, con presencia de especies maderables como moena amarilla, alcanfor, piños y tornillo (Cedrelinga catenaeformis), además de áreas con alta concentración de orquídeas y bromelias epífitas, así como heliconias, cresta de gallo, buganvilia, lirios, bastón del emperador, oreja de elefante, crotos y palmeras; también se identifican especies nativas de interés económico y medicinal como guaba, nogal, caimito, matico, llantén, sangre de grado, uña de gato, sacha inchi y jengibre. El recurso resulta propicio para el desarrollo de actividades de turismo de naturaleza, tales como contemplación paisajística, trekking, camping y recreación acuática, y cuenta con servicios turísticos complementarios que incluyen oferta de platos típicos y refrescos elaborados con frutas de la zona, hospedaje rústico, zonas de estacionamiento, servicios higiénicos, áreas para cambio de ropa y accesorios para actividades recreativas en el agua.