El Conversar De Los Cerros
Código: 11024
Departamento: La Libertad
Provincia: Pataz
Distrito: URPAY
Categoría: 3. FOLCLORE
Tipo: Creencias Populares
Subtipo: Cuentos
Jerarquía: No aplica
Altitud: 2688 m s. n. m

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Descripción

Esta leyenda, según el señor Carides Viera Sánchez, narra la historia de un campesino llamado Silvestre, desarrollada en la pampa de Rurun-Chuya, cuya planicie está llena de pates, gigantescas pitajayas, chancayes y huargos. Esta zona se encuentra asentada a los pies del Alto de Huaman-guayo. Atraído por la fertilidad de sus tierras, Silvestre hizo su chacra, donde cultivó yucas y camotes, y construyó una pequeña choza a la cabecera. Siempre bajaba para regar sus sembríos, cuidar los pocos animales vacunos que tenía en el potrero y llevar leña. Una mañana muy temprano, partió a buscar a la vaca “Shuya”, llamada así por el color de su pelaje: blanco en forma de manchas que se presenta en el pecho, patas, lomo y frente sobre un fondo negro. En el rodeo anterior no la había encontrado con el resto de la tropa. Como siempre, iba acompañado de su inseparable y fiel perro “Chusco”, llamado así por su color negro, patas amarillas y pequeños puntos amarillos en las cejas que le daban la apariencia de tener cuatro ojos. Silvestre llevaba alforja al hombro, donde tenía la picsha de coca, un pequeño porongo con cal y una cajetilla de cigarros Inca, y en la cintura su faja chura, un tejido con diseños de figuras en forma de ojos a lo largo de toda la extensión. También portaba machete y su poncho marrón. Caminó todo el día atravesando la extensa hoyada que se encuentra entre el cerro Volón y el Alto la Caridad; luego cruzó el Alto de Huaman-guayo y bajó hasta la Playa, una extensión formada a orillas del río Sucio. Mientras caminaba, chacchaba para presagiar si su búsqueda era acertada al lugar donde se dirigía. Para ello, tomaba un poco de coca de la picsha, acompañándola con pequeñas cantidades de cal mediante la aguja de la tapa, que untaba al ingresarla dentro del porongo, y con golpecitos de la parte globular sobre el nudillo de su dedo pulgar. “Medio que me quiere armar, el bolo,” dijo en repetidas ocasiones. Pero la búsqueda fue infructuosa. “Voy a tener que quedarme en mi tambo… ¿Dónde se habrá metido esta Shuya?” comentó. Al mismo tiempo, “Chusco” espantaba dentro del monte de inciensos a una perdiz. Miró hacia el horizonte y vio que el sol estaba por ocultarse, así que apresuró el paso. Al llegar, ingresó a la choza y se recostó para descansar un poco. Luego siguió echando la suerte para ubicar a la ausente Shuya. Para hacer más agradable su reposo, buscó la cajetilla de cigarros en uno de los lados de la alforja, tomó uno y lo encendió. Al terminar el cigarro, decidió dormir un poco. Para ello, puso su machete a la cabecera, extendió su poncho y se acostó junto a su fiel acompañante. A medianoche, entre sueños, escuchó el eco de unas voces y “Chusco” empezó a ladrar. Silvestre se despertó y el miedo lo invadió. Entonces escuchó un llamado: “Huamánnnn… Huamánnnn… Huamánnnn…” y otra voz respondió: “Volónnn… Volónnn… Volónnn…” Luego inició otra: “Rurúnnnnnnnn… Rurúnnnnnnnn… Rurúnnnnnnnn…” Y la última agregó: “Huamánnnnn… Huamánnn… Cómete al que está ahíiiiiiiiiiiiiiii… Cómete al que está ahíiiiiiiiiiiiii…” A lo que hubo una respuesta: “No puedoooo… No puedoooo… Hombre teneeer, perro Chuscooo y faja churaaaa… Mientras dos ojos duermennnn… Dos mirannn…” En su desesperación, Silvestre prendió otro cigarro y volvió a chacchear para evitar dormirse. Cogió el machete, se paró y gritó repetidas veces: “¡Qué pasa, carajooooo! ¡¡¡¡Qué pasa, carajooooo!!!!” Miró a su alrededor valiéndose de la luz de la luna llena. El silencio volvió, solo interrumpido por el canto de los grillos. Retornó a la sombra de la choza y siguió chaccheando durante toda la madrugada, diciendo: “No vaya a ser que estos cerros me traguen.” Al amanecer, emprendió el camino de regreso. Al llegar a su casa, su esposa salió a recibirlo y le dio la noticia de que la vaca había salido a hacer daño.

Datos del Responsable

Institución encargada del llenado de la ficha: Gerencia Regional de Comercio Exterior, Turismo y Artesanía de La Libertad
Nombre (Persona(s) responsable(s) del inventario turístico): Yuleysi Paredes Ruiz
Cargo: Subgerente de Turismo
Correo: zparedesr@regionlalibertad.gob.pe
Teléfono: 953414088
Fuentes Bibliográfica: Viera Moreno, L. (2015). Las manifestaciones folclóricas para la práctica del turismo vivencial en el pueblo de Urpay, provincia de Pataz, región La Libertad. Tesis para la obtención de título profesional. Universidad Nacional de Trujillo. Recuperado de https://dspace.unitru.edu.pe/handle/UNITRU/8403
Material Audiovisual actual del Recurso: FOTO
Especificación: Fotografía tomada por el equipo técnico de la GERCETUR / Foto creada por Viera Moreno
Referencia de las últimas intervenciones en el Recurso Turístico: --
Fecha: 16/10/2025 14:26:35