Se baila del 01 al 05 de enero en honor al Niño Jesús y al Tayta “Auquish” (imagen de Cristo con vestimenta de Auquish); siendo una danza autóctona y de identidad del distrito de Yauli.
Tiene sus orígenes en la época republicana, aproximadamente en 1854, en pleno proceso de formación y consolidación de las haciendas y el gamonalismo. La tradición oral habla, que en esa época existían grupos de muchachos llamados “chapetones”, cuya afición era cometer una serie de abusos, fechorías y saqueos en contra de los campesinos del pueblo de Yauli, con pocas posibilidades de defenderse ya que se trataba de los hijos de los hacendados; en el transcurso de los años, los campesinos recuperan sus derechos, resultando la danza como protesta frente a la cruel servidumbre impuesta en el pasado, ironizan e imitan la actitud “picaresca y satírica” de los “chapetones”, con un lenguaje nativo quechua y español picante y grosero, con vestimenta multicolor, acompañado de un grupo musical de viento y percusión.
Personajes y vestimenta: El “CURCO” lleva máscara de badana tipo cosaco, con bigote y barba crecida, peluca multicolor o blanca y erizada; pulóver o chaleco confeccionado de lana de oveja y/o estambre; camisa de tela popelina, manga larga, color blanco, modelo cola de pato, opcional de bayeta; huatrila o pantalón de contextura ancha, de corte llanero, hecho de cordellate, con franjas fosforescentes en el votapie; medias, prenda que cubre toda la pierna, confeccionado en base a lana de oveja y teñida de color fosforescente; la alforja, prenda de talega con franjas blancas y colores fijos, que va colgado en el cuello del danzante; el chimpun, antiguamente se usaba el tampashucuy o zapato hecho a base de lana, hoy se usa el chimpun por ser un elemento que permite mejorar la agilidad y destreza del danzante; el huacapincho o tahuana, látigo obtenido del órgano genital del toro, torcido y disecado, representa al sable español de 95 cm, aprox. y el huallji, bolsa constituida por animal pequeño disecado y curtido para darle suavidad, que se usa para llevar coca y su “ishcopuro” (envase pequeño y ovalado donde se almacena cal). La JAUJINA lleva pollera o centro, un monillo, una lliclla bordada (manta) y un sombrero con una cinta negra en señal de duelo de antepasados fallecidos. Asimismo, la pareja compuesta por el “LATASHAUQUISH” o Curco Timo y “CHACUAS” o Shinca Rosa, van a la antigua, con vestimenta andina de antaño, confeccionada en lana de oveja un tanto andrajosa.
El Auquishcumo durante las festividades participa en las siguientes etapas: LA VÍSPERA o inicio del festejo empieza con los ensayos obligatorios para cumplir los cinco días de la festividad; donde acuden autoridades, caporales y devotos, bajo la dirección del “Despensero”. El PASACALLE la cuadrilla realiza recorridos obligatorios por las principales calles de Yauli, siempre antes del desayuno, almuerzo y las suculentas ponchadas. La CARAMAZA, es la parte central del espectáculo, la cuadrilla de danzantes, ofrece las últimas figuras y destrezas coreográficas para el público visitante, bajo el mando del Puntero y el Retaguardia. El OFREZCO, esta costumbre empieza a las 5:00 p.m., para recaudar fondos para la institución folklórica y la comunidad. Los danzantes, eligen a amigos y visitantes para colocar su colaboración delante de la imagen de “Tayta Auquish” y el “Niño Jesús”; donde se sirven las deliciosas “ponchadas” preparadas a base de hierbas aromáticas, bajo los acordes de la banda musical. La CORRIDA DE TOROS, el último día de fiesta, toros artificiales recorren con diversos colores el perímetro de la plaza, al compás de una marinera, el toro artificial embiste a los Curcos al son de olé, olé y de pronto se improvisa la muerte de un “Curco”, donde se dramatizan sentimientos de dolor y alabanzas para que el “Curco” reviva; luego, el “occiso” resucita y empieza la algarabía por el “milagro” sucedido, empezando el baile general.