El origen del Lawaccumu data de fechas inmemorables, se dice que fueron enseñados y heredados por los padres de generación en generación.
Lawa k'umu es un instrumento musical propio de la zona de Acora, confeccionado con el arbusto kantuta, que desarrolla ramificaciones curvas, a ello se debe el nombre “Lawa Kumu”, que en aymara significa palo curvo, es una flauta de pico semitapado de unos 65 cms. de longitud, con 6 orificios de forma equidistante en la sección inferior de la parte delantera del cuerpo, así como un canal de insuflación tallado al interior. Es único en su género en la región Puno, tanto por su fabricación como por su cualidad musical que a manera de pinqillo, emite sonidos fuertes que dan ritmo a la danza Lawa K'umus.
Lawa K’umu, es también conocido como Chacarero, instrumento musical de viento perteneciente a la familia de las flautas de pico, pinkillu o pinkuyllu, con una calidad tonal “densa” con sonidos vibrantes, se toca soplando fuertemente mojandolo con agua de vez en cuando. Es fuerte la asociación de la cosmogonía con ciertos instrumentos musicales, coloraciones tonales, géneros y afinaciones con el ciclo agrícola y el calendario festivo, es precisamente lo que expresa esta tradición de identidad local Lawa Kúmus o Chacareros, es una de las expresiones de música y danza que en los últimos tiempos ha cobrado presencia a nivel nacional e internacional.
En carnaval, se visitan las chacras de papa en florecimiento y maduración, se dan vueltas a la parcela sin dañar los sembríos, se hace la ch’alla, rociando la tierra con vino, aguardiente, pétalos de flores y serpentina, al compás de la música de los lawa k’umus, luego se retira una mata de papas, envolviéndola en una manta donde se hace otra ch’alla, con agradecimiento a la Pachamama, luego todos visitan la casa de los alferados del carnaval.
Las prendas de vestir usadas por hombres y mujeres son bastante homogéneas. Los hombres con pantalón negro de bayeta, camisa blanca, ojotas, faja o chumpi bordada o de color entero, una chuspa para llevar coca y aguardiente, un sombrero negro, ocasionalmente una pañoleta blanca en el cuello. La prenda en la que se dan más variación es en el chaleco encima de la camisa, pudiendo ser de un único color; negro, rojo, amarillo o azul, o ser negro por adelante y color diferente por detrás, blanco, naranja o celeste.
Las mujeres llevan puestas de cinco a diez polleras, la que va por encima suele ser roja o rosada aunque también puede ser verde, mientras que las que van por debajo adoptan matices muy claros y vivos de verde, amarillo y mostaza, llevan ojotas, sombrero negro, camisa blanca con bordados en el cuello, una faja multicolor en la cintura, wichi wichis en las manos, chaqueta encima de la camisa puede ser verde o azul, con variedad de bordados con motivos de la flora y fauna de la región, por encima de la misma lleva una lliclla tejida con fibra de alpaca con diseños y de color negro que va atada y cruzada sobre el cuerpo sujetando a su vez un rebuso amarillo o naranja en forma de pañuelo grande que va en la espalda.
Los colores utilizados en el vestuario guardan significado vinculados con flores y plantas de la zona. En los hombres el vestuario más frecuente es de color blanco y negro, representa la flor del haba. En las mujeres se da una mayor variedad, así, por ejemplo, el color verde representa a los campos de papa en maduración, el rojo o rosado de la pollera frontal hace referencia a la flor de la kantuta, la flor de ortiga roja, la flor de sankayo y la flor de panqui. Los colores amarillos de las otras polleras o el rebuso están vinculados a plantas medicinales como; misico, amira y pinawa. El vínculo de la danza con la etapa de florecimiento y cosecha celebrada a través de los carnavales, se ve traducida en el vestuario. Las parejas avanzan bailando al compás de la música emitida por los varones que tocan el Lawa Kumu, alternando con el canto peculiar de las mujeres.