La Festividad de la Octava del Niño Jesús, se desarrolla entre el 30 de diciembre al 6 de enero, ocasión en la que la población Azangarina, rinde homenaje a la imagen del Machu Niño o Niño Grande.
Los antecedentes históricos de esta hermosa festividad se remontan hacia las primeras décadas del siglo XX, cuando las celebraciones navideñas en Azángaro eran protagonizadas por agrupaciones de música y danza que veneraban la imagen del Niño Jesús, desde las vísperas hasta el día de su procesión, a mediados del siglo XX, siendo el señor Justo Zambrano alferado de las festividades navideñas, tuvo que posponer las celebraciones para año nuevo debido al compromiso de entregar un trabajo encargado por los hacendados familia Lizares, coincidiendo con la octava del Niño Jesús.
Al año siguiente, se mantuvo las fechas y se formó una comparsa de llamerada para venerar a la imagen en la fecha de su octava. Hecho que con el paso de los años se fue consolidando con la formación de nuevas comparsas de danzas y agrupaciones musicales. Actualmente, la festividad incluye el desarrollo de actividades religiosas, presentaciones artísticas y ferias tradicionales, organizadas por los alferados de los conjuntos folklóricos, el párroco del Templo de la Virgen de la Asunción, la Municipalidad Provincial de Azángaro y la población en general. Durante la celebración participan variedad de danzas que representan la riqueza cultural de la región; morenadas, tinkus, sikuris, unucajas, caporales, waka waka, kullawada, diablada, Kajelos, entre otros.
Las actividades se inician el 30 de diciembre, cuando las principales plazas y calles de la ciudad se vuelven escenario de la recepción de bandas de músicos, el 31 de diciembre se inicia con el Alba tradicional en el cerro y apu tutelar Choquechambi, donde las bandas de todos los conjuntos se agrupan en la denominada Banda de Músicos Unificada de los Aswan Qhari, la cual entona melodías de la música tradicional Azangarina como el huayno “Azangarina cholada”, considerado himno de la provincia, la jornada continua con un concurso de bandas de música y grupos de sikuris en el estadio Polideportivo de la ciudad, luego la tradicional cera apaycuy o ritual de entrada de cirios consistente en la entrega de velas o cirios a la imagen del Niño, y la Misa de víspera. Por la noche, la fiesta del Niño se amalgama con los festejos del año nuevo, la quema de fuegos artificiales, música y bailes en la plaza principal. El 1 de enero es el día principal de la festividad, por la mañana se inicia con la misa central de la octava, tras la cual se venera a la imagen del Machu Niño en el atrio de la Iglesia Nuestra Señora de la Asunción, con participación de diversas comparsas y agrupaciones musicales. Seguidamente, se inicia la procesión del Niño, recorriendo las principales calles de la ciudad y visitando los altares colocados por las familias devotas y alferados. El 2 de enero se realiza la gran parada folklórica con la participación de más de 25 conjuntos folclóricos. El 3 de enero, las asociaciones, alferados y devotos acuden al cementerio principal de la ciudad para visitar los mausoleos de los antiguos danzantes y miembros de los grupos. Asimismo, se hace entrega de los premios y estímulos a los conjuntos folklóricos que participaron en el concurso y parada folklórica. Finalmente, el 6 de enero se realiza una misa por Bajada de Reyes, con la cual se hace un agradecimiento a la imagen del Niño Jesús hasta el próximo año.
Es una oportunidad para que los turistas se lleven gratos recuerdos, participando de las diversas actividades culturales, artísticas de adoración al Niño Jesús, desarrolladas con auténticas actividades, ceremonias tradicionales, como la fascinante exhibición y presentación de danzas originarias y con traje de luces, de la zona Norte de la región Puno.