La Fiesta de Pascua es una tradición costumbrista que se celebra anualmente en la localidad de Uripa capital del distrito de Anco Huallo, provincia de Chincheros, entre el Domingo de Ramos y el Sábado de Gloria. Durante el Domingo de Ramos, los pobladores de Anco Huallo participan en una misa central, en la que llevan ramos de flores, plantas medicinales, palmas, agua y productos de primera necesidad para que sean bendecidos por el párroco.
Esta festividad tiene un doble significado: por un lado, conmemora la resurrección de Jesús y, por otro, simboliza la fertilidad de la tierra. Los festejos marcan el fin de una temporada productiva y el inicio de la siguiente, relacionada con la cosecha del maíz, el nacimiento del ganado y el fin de las lluvias. En el calendario litúrgico católico, la Pascua o Domingo de Resurrección forma parte del ciclo festivo de Semana Santa, la cual se inicia con la Cuaresma, 46 previos a la celebración de la Pascua. La celebración de la Semana Santa y la Pascua en todo el mundo católico se desarrolla entre los meses de marzo y abril, según el calendario lunar.
Las instituciones públicas y privadas, junto con las comunidades campesinas, participan voluntariamente. Todos preparan sus propias comparsas conocidas como "Pandilla de Pascua" que desfilan durante el Domingo y Lunes de Pascua. Las autoridades del distrito se reúnen en el parque del centro poblado de Chalhuani, desde donde inician un recorrido por las principales calles y avenidas, llegando finalmente al estadio Héroes de Cenepa de Uripa. Allí se realiza el esperado encuentro de pandillas.
La fiesta se caracteriza por su música, danzas y trajes típicos. Los trajes de los danzantes, en su mayoría elaborados durante el tiempo de Cuaresma por los mismos integrantes de las cuadrillas. Los varones utilizan sombreros de paño color nogal cubiertos con cintas de lana de colores, a los que se les coloca pequeños espejos en forma de estrella y cintas que se cosen en forma de zigzag, mientras que en la parte superior se coloca un moño o pompón colorido. Asimismo, usan sacos negros, adornados con uno o varios pañuelos de colores cruzados en la espalda y el pecho. La prenda que más resalta es el pantalón, el cual está cubierto por las watanas y las simpanas en toda la parte frontal. Por su parte, la vestimenta de las mujeres está compuesta por una blusa de seda, una falda y una manta confeccionada con pana de colores, preferentemente guinda, rosado, fucsia y celeste. Finalmente, al igual que los varones, las mujeres llevan consigo sombreros adornados con plumas de pavo real.
En cuanto a la pandilla de Pascua, tanto la música como el baile se transmiten de generación en generación, las niñas, niños y jóvenes aprenden por imitación, observando a los mayores y asimilando poco a poco los pasos y letras de los cantos en lengua quechua, los cuales marcan los distintos momentos de la fiesta, existiendo, por ejemplo, tonadas específicas para dar inicio a la Pascua, durante el watukanakuy o el seqollanakuy. Los cantos expresan el simbolismo presente, que incluye de elementos de la naturaleza, aves, plantas, productos agrícolas, entre otros, cantos que muchas veces se realizan en un contrapunteo entre varones y mujeres.
Esta celebración data de épocas prehispánicas, transmitida de generación en generación y se ha mantenido como una importante manifestación cultural y religiosa de la región. Aunque no se tiene un registro exacto de su inicio, se sabe que ha evolucionado a lo largo de los siglos, integrando elementos de la fe católica traída por los españoles con las tradiciones agrícolas y de fertilidad andinas.
La Fiesta de Pacua de Uripa ofrece una oportunidad a los visitantes para sumergirse en la cultura andina. A lo largo de la Semana Santa, se puede disfrutar de las comparsas, la música, los trajes coloridos y las danzas tradicionales que reflejan la rica herencia cultural de Anco Huallo.