La Laguna Azul de la Felicidad, conocida por los lugareños como Laguna La Huaca, es un encanto escondido del páramo andino, ubicada a más de 3,440 msnm. Se encuentra en la región natural Quechua, en el caserío de Totora, distrito de Pacaipampa, provincia de Ayabaca. La laguna tiene una extensión de 11.4 hectáreas, y aunque su profundidad no ha sido estudiada aún, se presume que es de entre 8 y 10 metros. Las aguas de esta laguna son fuentes de generación y regulación de las cuencas de los ríos Catamayo-Chira, río Piura, entre otros, y alimentan la reserva de Poechos. Junto con la Laguna La Cruz, es una de las principales fuentes de este importante reservorio en la región. Sus aguas son transparentes y cristalinas, aunque dan la impresión de ser turbias debido a las piedras negras verdosas del fondo. Esta laguna, casi virgen, deslumbra con su belleza única y sus aguas cristalinas que adquieren un sorprendente tono azul. Es por ello que, buscando promover el ecoturismo, los pobladores del caserío de Totora han decidido renombrarla como Laguna Azul de la Felicidad. Sus aguas poseen propiedades curativas y relajantes, convirtiéndola en un verdadero tesoro natural. Sumergirse en sus aguas es experimentar una sensación de felicidad y renovación difícilmente encontrada en otras lagunas.
Las aguas de la laguna tienen una temperatura óptima de unos 10 °C aproximadamente. Los fuertes vientos que soplan forman pequeñas olas, dando la sensación de que el agua tiene mucha corriente. La laguna se encuentra dentro del ecosistema de los páramos, cuya vegetación predominante es el pajonal alto andino dominado por Ichu (Calamagrostis). Debido a su aislamiento, existen numerosos endemismos y cuenta con distintas plantas medicinales y comestibles. El 60 % de las especies de flora que habitan este ecosistema son únicas en el mundo. Entre la flora se encuentran la flor del arco (Bomarea dulcis - Hooker-Beauverd), comida de oso (puya sp.), bromelia, orquídea (Orchidaceae): Cyrtochilum, Epidendrum, Epidendrum hemihenomenem, Pleurothallis sp., así como hierbas como el ichu, suro, cortadera pequeña, hierba del hiclique, arracacha, robillo de vieja, flor de estrella y hierba del sol. Entre los árboles destacan el zapotillo, agretina, sarsileja, moradilla, laurel y cucharillo.
En cuanto a la fauna, se pueden encontrar el tapir de altura, actualmente en vías de extinción, el venado del páramo, el oso de anteojos, el añás, armadillo, puma andino, entre otros. Las aves incluyen la chiroca, la pava del monte y el picaflor o quinde. Todas estas especies se pueden encontrar en los páramos cerca de las lagunas o en el trayecto hacia ellas, ya que desde el pueblo hasta las lagunas se realiza un recorrido de 7.5 km. Es habitual la formación de nieblas, que tiene un doble efecto para el recurso turístico: por un lado, impide visualizar el paisaje circundante en ciertos momentos y, por otro, da un aire místico a las cumbres. El camino se corta con frecuencia en la temporada de lluvias. Las paredes rocosas alrededor de la laguna son potenciales recursos para la práctica de la escalada.