Ubicado entre las comunidades de Salloq y Piñipampa, en el distrito de Andahuaylillas, provincia de Quispicanchi, en la región de Cusco, a los pies del majestuoso Apu Qori Orcco, este destino turístico se encuentra a una altitud de 3,120 msnm. El área está atravesada por el río Vilcanota, en su tramo medio, y se caracteriza por un origen aluvio-fluvial, que le otorga una belleza natural única. El clima de la zona es templado, con una temperatura promedio de 12°C, y experimenta una mayor cantidad de precipitaciones entre los meses de diciembre y marzo, lo que aumenta el caudal del río principal y sus afluentes, como el río Manccomayo.
Este entorno natural es rico en biodiversidad, con una gran variedad de flora autóctona, como pisonay, queñuas, cipreses, pinos, qantus, sauces, chachacomos, lloq’e, p’ispita, achupallas, p’atacoquisca, muña y llaullqolli, además de especies arbustivas como tayanca, tasta, chilca, llaulli y mutuy, entre otras. La vegetación circundante no solo enriquece el paisaje, sino que también juega un rol importante en la sostenibilidad ecológica de la zona.
El valle donde se encuentra este destino también posee una extensa área de suelos de cultivo, siendo el maíz y la quinua los principales productos agrícolas de la región. La siembra y cosecha del maíz, en particular, tiene un profundo significado cultural y social para los habitantes locales, quienes han preservado sus tradiciones a pesar de los cambios sociales y la migración. La práctica del ayni (trabajo comunitario recíproco) y el yanapacuy (solidaridad) son valores fundamentales que reflejan el espíritu de comunidad y el compromiso con la conservación de su entorno. Estos principios están en sintonía con el concepto del allim tiyay o "buen vivir", que impulsa la protección de su hermoso valle y la armonía con la naturaleza.
En cuanto al turismo, esta región ha logrado integrar diversas actividades sostenibles que permiten a los visitantes conocer y disfrutar de su riqueza cultural y natural. El agroecoturismo y el turismo vivencial ofrecen a los turistas la oportunidad de experimentar de cerca las tradiciones agrícolas, participar en la vida diaria de las comunidades y aprender sobre los métodos de cultivo orgánico que se practican en la zona. Además, los paseos a caballo y en bicicleta, especialmente a lo largo de la ciclovía que bordea el río Vilcanota, permiten a los turistas explorar el paisaje montañoso y disfrutar de la tranquilidad y belleza del valle.
Otro atractivo destacado es el parque recreativo-deportivo, recientemente implementado en el área, que ha atraído a visitantes locales y regionales, ofreciendo espacios para la recreación y el deporte en un entorno natural único. Esta instalación no solo es un lugar de esparcimiento para la comunidad, sino que también se ha convertido en un punto de encuentro para aquellos que desean disfrutar de actividades al aire libre en un entorno seguro y saludable.
En conjunto, el valle de Andahuaylillas, se está consolidando como un destino turístico integral, que no solo destaca por su belleza natural, sino también por su enfoque en la sostenibilidad, la preservación cultural y el fomento de un turismo responsable y respetuoso con el medio ambiente.