La "Cabeza del Inka", se encuentra a una altitud a los 3800 m.s.n.m., en la región Suni (Pulgar y Vidal), presenta un clima templado y frío, con la estación de lluvias desde octubre a abril, con una temperatura entre 24 °C y 26 °C durante el día, mientras que las noches se vuelven frescas y descendiendo a temperaturas mínimas de 1 °C a 2 °C; en la temporada seca de mayo a octubre, el clima se vuelve extremo, con temperaturas mínimas que pueden bajar hasta -9 °C en la noche, mientras que las máximas durante el día pueden llegar hasta 31 °C. Situada en un entorno natural, en el cerro del mismo nombre del distrito de Canchayllo y la Reserva Paisajística Nor Yauyos Cochas, protegido por el Servicio de Áreas Naturales Protegidas por el Estado, en una extensión de 60 metros cuadrados aproximadamente, como un mirador natural, que se formo a lo largo de millones de años, por diversos procesos geológicos y geomorfológicos que moldean el paisaje, debido a la actividad tectónica, dejando relieves prominentes; donde se esculpió de manera natural una imagen que se asemeja a un rostro humano, atribuido culturalmente a la iconografía incaica, con rasgos bien definidos como la frente, ojo y nariz, con 4 metros de ancho y 5 metros de alto, formado por la acción del viento, el agua y los cambios climáticos, que moldean las rocas hasta adquirir formas reconocibles y que en el contexto andino, estas figuras suelen interpretarse de manera cultural y mística, asociándolas a la cosmovisión incaica y a sus deidades o líderes ancestrales, o como leyendas de los antiguos gobernantes incas, quienes, según la tradición local, vigilan desde su posición estratégica, observando la vasta tierra que alguna vez gobernaron en Corivinchos, por lo que su nombre está ligado a la historia prehispánica de la región, donde los locales cuentan que la formación fue tallada por los dioses o que es la representación de un inca sabio que fue convertido en piedra para proteger la zona.
El mirador natural “Cabeza del Inka”, ofrece vistas panorámicas de sus alrededores, desde donde se pueden observar montañas, llanuras, el río Cochas, el valle Vinchos, senderos serpenteando en la distancia, constituyéndose en un lugar perfecto para detenerse y respirar aire fresco, disfrutando la tranquilidad que ofrece la naturaleza. Entre la fauna existente, se encuentran vizcachas (Lagidium viscacia), zorros andinos (Lycalopex culpaeus), camélidos sudamericanos como llamas y alpacas, así como ganado vacuno y ovino; aves como el cóndor (Vultur Gryphus), gaviotas (Larus fuscus), yanavicos (Plegadis ridgwayi) y otros, rodeado de pastizales de ichu (Stipa ichu), ortiga (Urtica), huamanpinta (Chuquiraga spinos), auquish (Barnadesia horrida) y otros.
El contraste de colores entre el cielo azul y las tonalidades doradas y grisáceas de la roca hacen de este sitio un lugar ideal para la fotografía, a cualquier hora del día, pero especialmente durante el amanecer y el atardecer, la luz natural crea sombras haciendo que el rostro parezca aún más real, donde los visitantes aficionados a la fotografía encuentran múltiples oportunidades para capturar singulares imágenes desde diferentes ángulos. Cercano al pueblo de Canchayllo quienes comparten sus tradiciones con los visitantes quienes tienen la oportunidad de conocer la cultura local, disfrutar de la hospitalidad y vivir encuentros enriquecedores.