Cada 19 de marzo se celebra en San José de los Chorrillos la festividad en honor a San José, conocida como el “Santo del Silencio”. El 14 de marzo de 1828, el Congreso de la República lo eligió patrono del Perú y, en 1957, el Papa Pío XII, mediante un Breve Apostólico emitido el 19 de marzo, lo declaró principal patrono ante Dios de la Nación peruana, otorgándole todos los honores litúrgicos. Esta tradición, de profundo arraigo cultural, religioso e histórico, se inició desde las vísperas del 18 de marzo y dio lugar a la creación de iglesias, colegios y comunidades que llevan su nombre.La jornada festiva comienza al amanecer con el repique de la majestuosa campana María Angola, veinte minutos antes del alba, que convoca a devotos, mayordomos, autoridades y músicos al atrio de la iglesia. A las 7:00 am se da inicio oficial a la celebración con campanadas, el toque solemne de la banda y el estallido de cohetes; en la puerta de la iglesia se entonan “Las Mañanitas” y “Feliz Cumpleaños”, en homenaje al santo, mientras se distribuye el “calientito” entre los fieles y él anda del Patrón es trasladado por hermanos cargadores.A las 9:00 am se inicia una procesión hacia el comedor municipal, donde el mayordomo ofrece un desayuno comunitario que incluye encebollado de aceituna, caldo de cabeza, queso, papa sancochada y café, acompañado de música y baile. A las 11:00 am se celebra la misa en honor a San José, con rezos, cánticos y alabanzas; ya las 12:00 pm comienza la gran procesión. Durante este recorrido, los hermanos cargadores visten esclavinas rojas con cíngulos blancos y, junto a las mujeres con esclavinas celestes, llevan él anda del santo, seguidos por él anda del Niño Jesús y la Virgen de la Natividad.La procesión se detiene en varios puntos: frente a la iglesia matriz, donde se disponen las andas en semicírculo adornadas con flores y detalles dorados y se pronuncian mientras las oraciones se tocan campanas tradicionales; en la comunidad de Avichuca, con el rezo del Padre Nuestro y el Ave María; frente al Palacio Municipal, donde se descarga él anda y el alcalde ofrece un discurso de agradecimiento, acompañado de una diana festiva y la entrega de una merienda; y en Acurana, donde el presidente local pronuncia palabras de honor y se entonan arengas en homenaje a los santos.La última parada se realiza frente a la iglesia de los patrones, culminando con un último rezo, el ingreso de las andas al templo, el estallido de cohetes y el lanzamiento de caramelos. Al concluir la procesión, las comunidades de Acurana y Avichuca ofrecen el tradicional asentativo (cerveza) a los asistentes, quienes se dirigen al comunal local para disfrutar de danzas típicas, incluida la danza tradicional de los Negritos del distrito. Alrededor de las 4:00 pm, los mayordomos sirven el almuerzo con platos locales, y la celebración continúa con música, baile y diversas presentaciones artísticas, manteniendo viva la devoción y el espíritu festivo.Esta festividad no solo resalta la profunda devoción de la comunidad, sino que además se ha consolidado como un importante atractivo turístico. Los visitantes pueden sumergirse en una experiencia única donde la espiritualidad se fusiona con la rica cultura, la gastronomía y el patrimonio histórico y religioso de San José de los Chorrillos.