Ubicado al oeste de la ciudad de Canchaque, en la provincia de Huancabamba, el Cerro Campanas se erige como un punto de referencia natural y cultural. Se encuentra dentro de la región natural Yunga, caracterizada por su altitud y biodiversidad. Su acceso es sencillo, con una vía carrozable que permite llegar a la cumbre en aproximadamente una hora.
A 1406 msnm, en lo más alto del cerro, se encuentra una capilla que alberga una pintoresca cruz Misionera, tallada en laurel. Esta cruz, considerada milagrosa por los devotos, es el centro de una festividad anual cada 3 de octubre, donde los mayordomos, en un acto de tradición y fe, asumen la responsabilidad de organizar la celebración año tras año.
Desde este imponente mirador, la vista panorámica de 360° permite apreciar una gran diversidad de paisajes. En todas direcciones, se extienden los pueblos de Santa Rosa, La Esperanza, Canchaque, Palambla, Faique, Loma Larga Alta y Baja, Chanrro, Serrán, La Afiladera, Almirante Grau y Agua Azul, así como los valles de Pusmalca y San Antonio. Hacia el oeste, la mirada se pierde en la inmensidad del paisaje costeño.
El clima en esta zona es templado, lluvioso y húmedo, con temperaturas que oscilan entre los 24.5°C y 12.8°C a lo largo del año. Se distinguen dos estaciones bien marcadas: invierno y verano, lo que permite a los visitantes planificar su viaje con facilidad.
A lo largo de los años, en la cima de varios cerros de la zona se han construido pequeñas capillas, en cuyo interior resguardan antiguas cruces de madera instaladas por misioneros católicos hacia el año 1900, como símbolo del catolicismo en la región. Además del valor espiritual del Cerro Campanas, el entorno natural ofrece una gran riqueza de flora y fauna, convirtiendo la ascensión por sus senderos en una experiencia placentera. Entre la vegetación predominante se encuentran especies como cascarilla (Sinchona officinalis), salvia silvestre (Salvia officinales), tarazo (Clusia alata), cucharillo blanco (Oreocallis grandiflora), aliso (Alnus acuminata), tayanca (Baccharis buxifolia) y helechos arbóreos como chontilla (Dikcsonia sp). En cuanto a la fauna, destacan aves como la churiza (Diglossa humeralis), el matorralero de nuca rufa (Ampelión rubrocristatus) y el pico grueso de vientre dorado (Pheuticus chrisogaster), además de la rana marsupial (Gastrotheca monticula).
Un elemento distintivo es una imponente formación rocosa que, con el paso del tiempo, ha sido considerada el guardián del cerro, dando la bienvenida a los visitantes con su enigmático rostro y consolidando la idea de este lugar como un espacio sagrado.
El Cerro Campanas es ideal para diversas actividades turísticas, incluyendo trekking, ciclismo de montaña, avistamiento de flora y fauna, entre otras experiencias que permiten conectar con la naturaleza y la historia de la región. Su importancia a nivel distrital radica en su valor como recurso turístico y cultural, además de ser un espacio donde se realizan rituales místicos por parte de maestros curanderos. Asimismo, su entorno alberga agricultura y ganadería, actividades fundamentales para la economía local.
Este cerro, con su combinación de historia, espiritualidad y biodiversidad, representa un destino fascinante para quienes buscan explorar la riqueza natural y cultural de Canchaque.