En el Altiplano los grandes ritos de siembra tienen que ver con la papa más que con cualquier otro producto, los habitantes de la comunidad de Caritamaya, del distrito de Acora, conservan la práctica ancestral de hacer una ceremonia de precosecha de la papa, es la fiesta de la precosecha conocida en el mundo aimara como anata, en la actualidad se celebrada como carnaval. Anata es la fuerza de la naturaleza relacionada con el crecimiento de los cultivos, y la danza de los Chacareros es un ritual de homenaje a la papa. La papa está relacionada con la humedad y la tierra, es símbolo femenino del mundo lunar, en el cielo nocturno sobresale su poder de fecundidad multiplicadora, por lo tanto, la papa es ispalla o imilla (chica).
La melodía de los Chacareros de Caritamaya, es ejecutado por el instrumento musical Lawa K’umu (instrumento musical hecho de raíces de k'antuta, a manera de pinqillo, que emite sonidos fuertes), esta música ritual es para el proceso de cuidado y crecimiento de las plantas de papa.
En los días de la anata, también conocido como día de las Ispallas o semillas, una mujer de la comunidad llamada Ispalla Awicha o abuela de las semillas, es la encargada de hacer el pago, se ofrenda con el feto de llama, que se entierra en la aynuqa (lugar de siembra de la comunidad). Luego de sacar algunas papas nuevas y de ponerlas en un awayu (manta) se las sacude, es el kiwthapi o llamada a los espíritus de la papa, acto en el que se conversa con las ispallas a fin de que se sientan atendidas y encariñadas en el seno de la familia.
Axumama(madre de la papa) es la diosa de las papas en la mitología andina, es una de las hijas de la Pachamama, la madre tierra. Así, la comunidad conserva esta particular forma de homenajear, adorar y augurar buena cosecha, para que las cosechas futuras maximicen su rendimiento. Curiosamente el nombre del distrito Acora que proviene de una palabra aimara Axura, que es el lugar de origen de la papa.
En los Chacareros de Caritamaya, los varones festejan con la música del pinkillu (lawa k’umu), y las mujeres sahúman las chacras y ponen colorido a la fiesta empleando serpentinas y flores del lugar, acompañan con warurt’awi (canto) invocando a las ispallas, a fin de que conserven humedad y manifiesten su poder reproductivo en la siguiente siembra.
La idea es que las plantas queden fijadas o “amarradas” al lugar, que no escapen. El día de las Ispallas se recoge los primeros productos, pero antes de proceder al escarbe de las papas se efectúa una ofrenda, quemando sebo de llama (llamp’u), con coca e incienso en medio de la chacra. Los comuneros en general, realizan esta ceremonia de manera sencilla, el dueño de la chacra lleva una planta de papa entera a su casa, la adorna y ch’alla con aguardiente y vino, otros toman las papas más grandes o munta papa, las envuelven con serpentina y flores, para alegrar al espíritu de la papa.
La vestimenta de los varones es : Chuspa de color predominante rosado, sombrero de color negro con dos flores, pantalón de bayeta negra, almilla blanca, chaleco rojo, sarja amarilla, ch’uqxata, tela blanca de protección del sombrero que va en el cuello, ojotas pintadas de color blanco, las mujeres: pollera roja, sombrero tipo biberón negro, camisa blanca con bordados en el cuello, juwuna verde, wichi wichi, awayu, chuku de color amarillo, jiskhu y faja.