El Festival Folclórico de Huamalíes es una de las celebraciones culturales más representativas de la provincia de Huamalíes, ubicada en la región Huánuco. Este evento exalta las raíces andinas a través de la danza, la música y la identidad viva de sus pueblos. Se celebra anualmente entre el 22 de julio y el 2 de agosto, coincidiendo con las celebraciones por las Fiestas Patrias del Perú y la festividad patronal de Llata, capital provincial.
Por su riqueza cultural y su destacado papel en la preservación de las tradiciones andinas, la provincia de Huamalíes fue reconocida oficialmente como la “Capital Folclórica de la Región Huánuco”, mediante la Ordenanza Regional N.º 023-2015-GRH/CR, el 16 de octubre de 2015.
Durante esta fiesta, delegaciones de los once distritos de la provincia, así como agrupaciones invitadas, se reúnen para mostrar sus danzas y compartir sus costumbres. Las actividades se desarrollan en espacios abiertos, plazas y escenarios comunales, donde el público puede disfrutar de presentaciones artísticas, música en vivo, ferias culturales, tardes taurinas, concursos de danza y serenatas.
El eje central del Festival Folclórico de Huamalíes son las danzas tradicionales, muchas de ellas reconocidas como Patrimonio Cultural de la Nación. Los grupos de danzantes, formados por niños, jóvenes y adultos, lucen trajes coloridos llenos de significado y son acompañados por músicos que tocan instrumentos típicos como el pinkuyllo y el tinya. Las melodías y cantos, en su mayoría en quechua, transmiten historias de lucha, fe, trabajo y amor heredadas de generación en generación. Entre las danzas más representativas están el Tuy-Tuy, la Pallas, el Turco, el Tatash, el Jija-Rucu, el Rucu, el Chuncho, el Huanca, la Huarahua, el Mamarayhuana, el Goriturco, el Auga y la danza de los Aucas, que representa antiguos enfrentamientos entre comunidades, especialmente en los distritos de Singa y Tantamayo. También destaca la danza Tatash, originaria de los caseríos de Hualgoy y La Florida, que simboliza el proceso agrícola del cultivo de la papa y fue reconocida oficialmente en 2018 como Patrimonio Cultural de la Nación.
Las celebraciones empiezan el 22 de julio con una gran feria agropecuaria, artesanal y gastronómica, que permite a productores, agricultores y artesanos mostrar y vender sus productos. Los días 27 y 28 de julio son los más importantes del festival. El día 27 se realiza el tradicional “Yalinacuy”, una ceremonia de bienvenida a las delegaciones artísticas, seguida de un recorrido de danzas por las principales calles de Llata. Por la tarde, se celebra la primera tarde folclórica en el coliseo. El 28 de julio comienza con el tradicional “Alba”, en el que todas las agrupaciones recorren la ciudad al amanecer, y continúa con la segunda tarde folclórica con la participación de diversas estampas culturales. El 29 de julio se lleva a cabo el circuito turístico hacia el paraje de Huerga, seguido del tradicional Armacuy con el armado de palcos, y un animado recorrido musical que culmina con el choque de bandas. Las festividades concluyen el 2 de agosto con el recorrido de la banda de música y la emotiva despedida conocida como la “Ayhualla”, que anuncia el fin del festival hasta el siguiente año.
El evento incluye ferias artesanales donde se exhiben tejidos, bordados, cerámicas y otros productos hechos a mano, ideales como recuerdos culturales.
Durante la celebración, los visitantes pueden disfrutar de danzas, música y costumbres ancestrales, además de saborear la gastronomía típica, como el tradicional picante de cuy llatino. Más allá del arte, el festival busca preservar y promover las tradiciones andinas, fortaleciendo la identidad local y creando un espacio de integración y alegría. Es una experiencia única para conocer y vivir la cultura de cerca.