El Taclleo es una manifestación cultural, profundamente ligada a las labores agrícolas tradicionales de la zona andina, en particular al uso de la chaquitaclla, instrumento de labranza cuyo uso se remonta a épocas preincaicas, que alcanzó gran relevancia durante el Tahuantinsuyo, se enmarca dentro del calendario agrícola ancestral andino, practicada en las comunidades campesinas y pueblos de Chicche Auquicancha, San José de Apata y Ñuñunhuayo. El taclleo se realiza en diversas fechas del calendario agrícola y festivo local, que van desde el mes de abril hasta junio (época de roturar la tierra y preparar para la siembra), así como parte de festivales que incluyen actividades tradicionales como concurso de yuntas, caballos de paso, entre otros, formando parte de las celebraciones patronales y del ciclo agrícola anual; entre los eventos de mayor exposición de esta manifestación destaca el “Festival y Expo Feria de la Trucha” (abril) en Masma Chicche, el “Festival de la Papa Nativa” (mayo) realizado en el mirador de Rumichurco (Ñuñunhuayo) y el Día del Campesino en San José de Apata el 24 de junio de cada año, entre otros escenarios y fechas de importancia para las tres comunidades que aún lo practican integrando ritualidad, danza, música y gastronomía en un entorno de profundo significado histórico y cultural. El taclleo celebra y recrea el trabajo colectivo de la preparación de la tierra o “chacmeo” para la siembra de la papa nativa y es considerada una herencia de los antepasados que fortalece la identidad y cohesión comunitaria. La vestimenta que llevan, es elaborada en bayeta poco tupida, las mujeres utilizan polleras de color rojo con franjas azul marino junto a una cinta (ribete) que se utiliza para ajustar la falda, blusa blanca y lliclla (hombrera rectangular) de color blanco con franjas anaranjadas sujetada con imperdible, chuco (sombrero) de color blanco con franja negra; la patrona se diferencia por utilizar un pullo (manta) y huallqui (bolso de piel de oveja recién nacida) donde guarda coca, cigarro, llipta (mezcla de cal y ceniza de madera) y fosforo; los varones, utilizan chompa o chaleco elaborados con lana de carnero y camisa blanca, chullo, pullo, pantalón o cordellate de lana (color blanco o marrón), huallqui, faja y sombrero blanco (chuco). Antes de comenzar, los participantes realizan un "cutichi" u ofrenda a la pachamama (madre tierra), cumpliendo con las costumbres ancestrales de agradecimiento y pedido de fertilidad para los cultivos; posteriormente se dividen en grupos por tareas específicas, donde los hombres manejan la chaquitaclla abriendo surcos en la tierra, demostrando su fuerza y destreza, las mujeres por su lado cumplen un rol fundamental volteando los montículos de tierra que deja la chaquitaclla (arado) y partiéndolos con un mazo, esta distribución de tareas es una expresión viva de la complementariedad de género en el trabajo agrícola andino; a la par de la ejecución de estas tareas, se interpreta música tradicional con instrumentos como el pincullo (instrumento musical aerófono, similar a una flauta dulce) y la tinya (instrumento andino de percusión similar a un tambor) que animan y estimulan a los participantes, haciendo más llevadera la labor y reforzando el sentido festivo y ritual de la actividad; al finalizar la jornada, se comparte un almuerzo comunitario con platos típicos como la pachamanca, papa nativa, chuño, patache y chicha de jora. En años recientes, la práctica del taclleo al presentarse en festivales y concursos incluye danza, donde se premia la habilidad, rapidez y coordinación de los grupos, siendo este un reconocimiento social importante a una manifestación que en la práctica se configura como un patrimonio cultural más antiguo de la región, que mantiene viva la memoria agrícola y ritual de los pueblos andinos de Jauja, reforzando la transmisión intergeneracional de conocimientos y valores ancestrales.