El centro poblado de Santo Tomás se ubica en la margen derecha del lago Mapacocha, dentro del distrito de San Juan Bautista, provincia de Maynas, región Loreto. Se encuentra a solo 15 kilómetros de la ciudad de Iquitos, a orillas del río Nanay, convirtiéndolo en un destino turístico de fácil acceso, tanto por vía terrestre como fluvial. Su origen histórico se remonta a los años 1890 a 1936, durante el boom del caucho, cuando familias Kukama-Kukamiria del Bajo Marañón migraron hacia el lago Moronacocha en Iquitos. De este modo, ingresaron por el caño Mapa Caño (en Kukama, Timatsukuara, "caño en su amplitud") y se asentaron cerca de la cocha Mapacocha (o Mapa ipatsu, "lago de las abejas"), donde actualmente se encuentra el centro poblado. De esta manera, Santo Tomás nació como asentamiento rural, marcado por la migración interna, la expansión de la frontera agrícola y la influencia de misiones religiosas. La arquitectura del centro poblado Santo Tomás conserva elementos tradicionales amazónicos como casas de madera sobre pilotes, techos de palma o calamina y colores vivos que reflejan la calidez de su gente. Las actividades económicas más comunes son la pesca, agricultura, caza, venta de leña, alfarería y tallado de topa. Aún es común ver a los pobladores bañándose o lavando en el río, una imagen viva del modo de vida amazónico. Además, la comunidad destaca por sus iniciativas de preservación de la identidad Kukama. Existen asociaciones como Yrapakatun (“todo bonito”), Kunumi Kamatan (“joven trabajador”) y Muritsu Nüan (“tinaja grande”), dedicadas al arte en cerámica, escultura y tallado en madera, y a la promoción del idioma Kukama; productos que se exponen y venden en la plaza central del poblado. Asimismo, funcionan la Escuela Kukama "Kukamera" y el Centro de Capacitación Artesanal “Arcilla Negra”, donde se elaboran piezas de alfarería que recuperan técnicas y motivos ancestrales. Actualmente, la comunidad está habitada por pescadores, agricultores y artesanos mestizos, y ha sido reconocida como zona de alto potencial para el ecoturismo y el turismo vivencial. Su entorno natural lleno de vegetación, sus lagos navegables y su patrimonio cultural vivo lo convierten en un destino ideal para quienes desean vivir una experiencia auténtica en la Amazonía. De este modo, desde Iquitos se llega al centro poblado por vía terrestre a través de colectivos, motocarros, autos, motos; o por medios fluviales, zarpando desde el puerto de Moronacocha. Es considerado un balneario popular, gracias a los paisajes que ofrecen los lagos Mapacocha y Cashococha. En estos espejos de agua, los visitantes pueden disfrutar de balsas flotantes motorizadas, motos acuáticas y yates turísticos, además de observar la flora y fauna local en un ambiente tranquilo y acogedor. También se puede pernoctar en albergues ecológicos como Acona Lodge ASBL, Ojos de Boa Lodge, Saraya Lodge & Camping y la Casa Kukama Lodge, que brindan experiencias sostenibles con enfoque cultural. El turismo vivencial cobra especial relevancia al invitar a los visitantes a participar en actividades como caminatas guiadas, pesca artesanal, talleres de cerámica o tallado en madera, y degustar platos típicos elaborados con insumos locales. El aniversario del centro poblado es celebrado el 23 de septiembre, donde se realizan actividades deportivas, religiosas y artísticas, como carreras de motocross, concursos de canto en idioma kukama, exposición de artesanía local y la tradicional prendida de la umisha. El fácil acceso desde Iquitos lo convierte en un destino perfecto para escapadas cortas, con una mezcla equilibrada de naturaleza, cultura y hospitalidad. De esta forma, su paisaje fluvial e identidad viva lo posicionan como un centro turístico muy importante para la ciudad de Iquitos, debido a que representa una síntesis entre tradición, entorno natural y potencial turístico, que busca preservar y compartir la riqueza cultural y ecológica de la zona.