El Mirador Qellwani Cerro Calvario, está ubicado al este de la localidad de Vilque, a 3978 m.s.n.m. en la región natural Suni o Jalca, su clima es frío con temperatura anual promedio de 9 °C, seco de mayo a octubre, con precipitaciones de noviembre a abril, con algunas heladas de junio a agosto, su flora se manifiesta con la presencia de; Q´olli, Ciprés, Pino, Kiswara, Muña, Ch´illka, Sallik´a, Khumuna o frutilla silvestre, T´hola, Qhaya qhaya, Qariwa, Yuraq llant´a, Kanya llanta, Ch´iri ch´iri, Sunch´u, Y´uraq ichu, Yana ichu, Wayllaichu, Chilliwa, T´ishña, Iru ichu. Fauna: puma, taruca, zorro, vizcacha, zorrino o añas, gato montés, comadreja o uroncillo, cuy silvestre, murciélago, águilas, qaqinkura, cernícalo, gorrión, pucu pucu, tórtola, picaflor, p´isaqa, perdiz o lluthu, pájaro pito, marianito o alqamari, lechuza, tiqtiri, chiwancu, lequecho, pichitanka, variedad de patos, wallata, garza blanca y negra, qellwa, lagartijas, sapo común, y otros.
La forma del cerro es bastante irregular con quebradas entrantes y salientes con vestigios de antiguas andenerías en sus faldas, su cima ligeramente plana de aproximadamente 350 mts de largo, por 100 mts de ancho en su parte más amplia, y 45 mts en su parte más angosta, se llega a la cima desde el pueblo de Vilque mediante un sissageante sendero de 2 a 3 mts de ancho de tierra y piedra, en el trayecto de subida se puede ver la naturaleza andina típica, y desde la parte alta todos los alrededores del histórico pueblo de Vilque, en épocas ancestrales fue habitada por la etnia pre inca “Willkas”, fueron los primeros pobladores de la zona.
El mirador se encuentra en el extremo norte del cerro Qellwani, desde donde se aprecia el singular paisaje altiplánico en toda su extensión, con la carretera asfaltada de Puno a Arequipa al frente, la misma que transcurre desde el lado este hasta el oeste, hacia el este se aprecia la localidad de Tiquillaca, la laguna Umayo, el Complejo Arqueológico de Sillustani, así como las comunidades y sectores de la parte alta de la ciudad de Puno, hacia el norte los sectores de Juliaca, Cabana, Cabanillas, hacia el oeste el antiguo pueblo de Mañazo y la imponente cordillera andina.
El cerro también presenta restos arqueológicos, de las épocas pre inca e inca, vestigios de un centro ceremonial rodeado de murallas fortificadas, construidas con grandes bloques de piedra provenientes de las canteras del mismo cerro, restos de viviendas, petroglifos y chullpas, así mismo gran cantidad de piedras canteadas provenientes del río, las que seguramente sirvieron en el pasado, para la defensa del lugar con la utilización de hondas o wuaracas.
En semana santa, en pentecostés y el 3 de mayo se visita este lugar, en el trayecto se recolecta hierbas medicinales, abundantes especialmente en los meses de lluvia de octubre a abril, en la explanada los visitantes construyen casitas con las piedrecillas del lugar, y se realiza el comercio de bienes en miniatura, antiguamente era la fiesta de las alhajitas, hoy se denomina alasitas, se realiza con mucha fe para propiciar se haga realidad.