El nombre del valle se debe a que los indígenas se dedicaban a la pesca y tributaban pescado, considerado como el paraíso de las frutas y olivos camanejos. Este valle posee un manantial de agua subterránea dulce para la siembra de olivos y frutas de diversos tipos. La Actividad turística se desarrolla en ambas partes del valle, la primera en la parte baja, donde los visitantes acceden al bosque de olivos en plena producción, en cosecha, en preparación de la aceituna y del aceite de oliva; la segunda es la parta alta del valle, donde los visitantes pueden degustar la producción de árboles frutales y disfrutar del paisaje del valle costero de Pescadores, encontrando un río seco, donde en tiempo de avenidas (enero, febrero y marzo) los agricultores aprovechan en almacenar agua, para la producción de todo el año. El clima de la zona es desértico, con registros de lluvia media de 20 mm anuales, humedad relativa de 75 % y la temperatura media anual de 19 °C. Los inviernos son templados con abundante humedad. La altitud del valle va desde los 0 hasta los 200 m.s.n.m., con un área de 1956.72 kilómetros cuadrados.
A pesar de la reducida extensión del valle, cuenta con tierras fértiles que producen frutas orgánicas de excelente calidad, valoradas altamente en el mercado local, tales como la palta, higo, ciruela, guanábana, lúcuma, pacae, granada, durazno, papaya, naranja, guayaba, tuna, plátano, entre otros. Destacando la aceituna negra y verde muy agradable para el paladar, siendo gran productor de aceitunas por la presencia de olivares centenarios; verduras como: limón, cebolla, tomate, caigua, acelga, vainita, poro, nabo, apio, ají panca, ají amarillo, zapallo, culantro, hierbabuena, orégano, choclo y rocoto; menestras como el frejol canario, panamito, bolón y frejolillo, pallares, camote, papa, yuca y maíz amarillo. Árboles como: sauces, molles, yaros, guarangos, chilcas, carrizos, vilcas, pájaro bobo, huacanes, carricillo y pastos en la ribera del río. Fauna como: palomas, águilas, buitres y cóndores en algunas ocasiones. En la parte baja del valle se encuentra una laguna, que desemboca al mar y tiene lisa. También, se puede observar una inmensa playa de arena gruesa de color gris y dos farallones que sirve de refugio para las aves guaneras.
La referencia histórica del Valle de Pescadores es la mencionada por la historiadora Catherine J. Julien, cuando describe el otorgamiento de una encomienda al soldado español Francisco de Salcedo efectuado por el propio Francisco Pizarro, conquistador del Perú. Pizarro encomienda a Salcedo a los indios de pescadores que en ese entonces se llamarían ACHACA: y en ACHACA, tres leguas de Ocoña, junto a la mar, quarenta yndios pescadores con el principal Yanionoco; para esa época el indio principal se llamaba YANIONOCO. El 28 de mayo de 1549, Garcí Manuel de Carbajal efectuó una visita a la encomienda de Hernando Álvarez de Carmona, es decir, a los curacazgos de Atico, Caravelí y Aymaraes. El Curaca de Ático señalo que tenían tributarios en el mismo valle de Atico, en unos pueblos llamados Conllo, Hongolpe, Las Lomas y Ollique, que Guillermo Galdós Rodríguez identifica como el actual valle de Pescadores. Estos indios serían mitimaes de Atico trasladados al actual valle de Pescadores. No queda dudas que el nombre indígena del Valle de Pescadores sería OLLIQUE o ACHACA. En la visita de 1561, en la escritura ante notario de la entrega de tributos de los indios Arones y Ocoñas a su encomendadera Gineza Guillén Vda. De Lope de Alarcón, de fecha 16 de octubre de 1561, desaparece el nombre indígena de dicho valle para llamarse únicamente Pescadores. En el documento dice así: Gonzalo Socanga, Principal de los Pescadores, honze arrobas de pescado que se vendieron en honze pesos en almoneda. El tributo que pagaban a su encomendadera de Arequipa era pescado seco, que era llevado hacia la misma Arequipa desde Pescadores en un largo viaje a pie.