La Plaza Mayor de Canchaque, Ubicada a 1,227 m s. n. m., posee una forma cuadrangular y una superficie de 955.20 m², rodeada por calles perimétricas que suman 1,219 m². Cuatro calles convergen en su centro, conformando un diseño armonioso que integra elementos urbanos y naturales. Su trazado simétrico y sus áreas verdes bien cuidadas favorecen tanto la circulación como el descanso. La combinación de materiales tradicionales, como la piedra en sus muros, con piletas modernas, otorga un equilibrio entre historia y renovación.
Construida en 1958, la plaza surgió en un período de consolidación urbana del distrito de Canchaque, vinculado al crecimiento poblacional y la necesidad de contar con un centro representativo. A lo largo de las décadas, ha evolucionado sin perder su esencia, reflejando la identidad de la comunidad y su arraigo cultural.
La plaza ha sido objeto de mantenimiento y remodelaciones, destacando la intervención realizada en 2019, cuando se modernizó su infraestructura. Se añadieron piletas estratégicamente distribuidas para mejorar su estética y funcionalidad. Sus áreas verdes, bancas y monumentos han sido preservados adecuadamente, garantizando que continúe siendo un espacio de disfrute para residentes y turistas.
Este lugar es el epicentro de la vida social, cultural y turística del distrito. Ha sido testigo de múltiples eventos significativos, desde ceremonias cívicas y patrióticas que se celebran cada domingo en honor a la bandera nacional y los símbolos distritales, hasta festividades religiosas como la celebración de la Virgen del Carmen. Además, se ha convertido en el punto de partida para exploraciones turísticas, consolidando su importancia en el turismo regional.
Entre sus monumentos más emblemáticos destacan la imagen de Nuestra Señora del Carmen, acompañada por tres ángeles, símbolo de fe en Canchaque construidos en 2019, y el busto de Juan Francisco Ocaña Sagastegui, fundador del distrito, cuyo legado histórico es honrado con su presencia. Este monumento fue construido entre 1995 y 1999.
La plaza es el corazón de Canchaque, un espacio de apacible belleza que se ha convertido en punto de reunión para los habitantes de todas las edades. Sus áreas verdes exhiben una variada selección de plantas ornamentales, entre ellas: molles, lengua de suegra, cinta de la Virgen, corazón de Jesús, lancetilla, crotos, rosas y diversas especies florales. Las bancas invitan a la conversación y al descanso, mientras el sol cede su lugar a la luna y la brisa fresca envuelve a quienes disfrutan de su tranquilidad.
En los alrededores se encuentran importantes edificaciones como la Iglesia San Juan Bautista, la Comisaría PNP y diversos establecimientos comerciales, incluyendo restaurantes, bancos, bodegas y agencias de viajes. Desde este punto parten la mayoría de los recorridos turísticos hacia los distritos cercanos, consolidando su papel como punto de inicio para la exploración de Canchaque y sus maravillas naturales.
En los últimos años, la Municipalidad Distrital de Canchaque ha impulsado proyectos para fortalecer la identidad cultural y turística del distrito. Se han incorporado letras turísticas que representan atractivos locales como el Puente Colgante, Los Peroles de Mishahuaca, la Iglesia San Juan Bautista y el Cerro Campanas. También se han añadido elementos representativos de la agricultura local, como el bambú, la naranja y el café, así como referencias a festividades tradicionales como la Virgen del Carmen y la Virgen de Agua Santa. Con estas iniciativas, la Plaza Mayor de Canchaque continúa consolidándose como un símbolo de historia, cultura y desarrollo turístico, invitando a propios y visitantes a descubrir su encanto y significado.