Fue abierto al público el 3 de mayo de 2014, ubicado en una casona de estilo andino republicano de la primera mitad del S. XX, propiedad de la familia Mercado Ramos; es un espacio singular donde se difunde la filosofía de la educación integral y cuenta con dos salas de exposición permanente de orden temático: una de paleontología y arqueología y la otra de fototeca y memoria bibliográfica, además de un tercer ambiente con fines de relajación y terapia energética. Los fondos museográficos están conformados principalmente por bienes paleontológicos provenientes del lugar y de fauna marina; por otro lado, también exhibe una variada colección fotográfica de la riqueza cultural, arqueológica e histórica de este pueblo; cuenta con material bibliográfico diverso de autores locales, provinciales y regionales, de interés cultural, científico y filosófico. El primer ambiente, reúne una particular colección compuesta por más de 200 piezas que combinan muestras paleontológicas que van desde la era Mesozoica (destacando el jurásico y cretácico) hasta el Pleistoceno y muestras arqueológicas que comprenden el intermedio temprano (inicio y expansión de la cultura Wari), intermedio tardío (decadencia de la cultura Wari y periodo de los Estados Regionales) y horizonte tardío (Incanato). Entre las piezas correspondientes a las muestras paleontológicas destaca un fragmento de caparazón fosilizado de un glyptodon (Xenarthra) de 70 cm de largo por 40 cm de ancho, también 30 piezas pertenecientes a un megaterio (Megatherium americanum) y amonite (Ammonoidea) de 36 cm de largo x 18 cm de ancho. Asimismo, se pueden apreciar decenas de elementos de la megafauna marina fosilizada que data del devónico medio hasta el cretácico como bivalvos (Bivalvia), gasterópodos (Gastropoda), equinodermos (Echinodermata), corales (Cnidaria), potámites (Gymnophthalmidae), nummulites (Nummulitidae), yunnanozoon (Yunnanozoon lividum), trilobites (Trilobita), coprolitos y gastrolitos, elementos encontrados en la quebrada del Mantaro. Además, se encuentran elementos propios de la flora fosilizada como el tronco de un arbusto prehistórico. Por el lado de las piezas arqueológicas, se pueden observar objetos como trozos de cerámica, vasijas, illa (representación zoomorfa), un pishco (vasijas de cerámica utilizada en la producción de aguardiente y chicha de jora), herramientas y armas líticas provenientes de los sitios arqueológicos de Urhunkancha, Awpa Casablanca, Sajlash, Waklashmarka (distrito de Llocllapampa), así como de Piljamalka (distrito de Curicaca) y Hoyoncuy (distrito de Ricran). En el segundo ambiente se expone una importante cantidad de libros antiguos vinculados a la historia de Llocllapampa, la provincia de Jauja, el departamento de Junín, temas agrarios, publicaciones comunales y de la Sociedad Agrícola de Interés Social - SAIS Tupác Amaru, así como poesía, teatro, narración y libros que abordan la Guerra del Pacifico y en especial la Campaña de la Breña (1881 – 1894); también se exponen fotografías antiguas sobre la historia de Llocllapampa y sus danzas tradicionales. Finalmente, el tercer ambiente llamado “círculo energético”, destaca una “Chakana” de concreto (del aimara “Jach’a Qhana” que significa “gran luz resplandeciente”), rodeada a su vez por un círculo de piedra de 3.60 m de diámetro, acompañado de una importante cantidad de flora nativa de la zona como el árbol de quishuar, plantas medicinales como el malco, llantén, muña, paico, romero, inca muña, wila wila, huamanpinta, tomillo y culén negro, así como ichu, enredaderas de jazmín, hiedra, espinas como cactus andino o “huachuma” de 8 puntas, sábila enana y común, umancasha y tuna, propias del piso ecológico Quechua y una diversidad de rocas minerales como geodas, estalactitas y estalagmitas fragmentadas, diversos tipos de cuarzos, mármol, caliza y yeso blanco usado para tostar cancha en tiesto. Se encuentra en la Guía de Museos e Instituciones Museales del Perú del Ministerio de Cultura.