El Carnaval de Cupisa se celebra en la comunidad campesina de Cupisa, ubicada en el distrito de San Jerónimo, provincia de Andahuaylas. Tiene lugar entre los meses de febrero y marzo, en la semana previa al inicio de la Cuaresma, comenzando el martes de carnaval y extendiéndose hasta después del miércoles de ceniza
Esta festividad tiene raíces ancestrales vinculadas a la noción andina del pukllay (juego o fiesta), en la que se celebraba la fertilidad y la renovación de la vida, fusionándose posteriormente con el calendario religioso católico durante la colonia. Con el tiempo, se consolidó como una de las celebraciones más importantes de la provincia, combinando expresiones rituales, música, danza y juegos colectivos
La celebración congrega a comparsas de numerosos centros poblados: Lliupapuquio, Ancatira, Champaccocha, Choccecancha, Chullcuisa, Yuncaya y Santa Rosa, así como de distritos aledaños como Pacucha (Pacucha y Argama), Kishuara (Tintay, Kishuara y Cavira) y Andahuaylas (Ñahuinpuquio, Ccacce, Huinchos, Pataccocha y Cceuñahuran). Cada comparsa está integrada por hombres y mujeres que interpretan danzas y cantos colectivos acompañados de instrumentos tradicionales
La música del carnaval resalta por el uso de campanillas y la tinya, tambor de madera con parches de cuero, ejecutados tanto por hombres como por mujeres, además de la quena, elaborada con madera, carrizo o PVC. Los cantos en quechua abordan temas amorosos, comunitarios y relacionados con el contexto local. La vestimenta también es distintiva, las mujeres utilizan polleras rojas o negras adornadas, chamarra roja bordada, manta oscura, sombrero de paño decorado con cintas y plumas, además de collares de wayruros y frutos secos. Mientras los varones, pantalones blancos y negros superpuestos, camisas a cuadros o de colores, chumpi con cintas rojas, pañuelos cruzados en el pecho y chullo. Los músicos usan vestimenta similar a los danzantes.
La festividad se organiza en varias etapas:
Martes de carnaval (inicio), encuentro de compadres y comadres con visitas, obsequios (qotonakuy) y desayuno comunitario. Posteriormente se realiza un pasacalle y la llegada de comparsas, culminando con un almuerzo comunal y baile general.
Miércoles de ceniza (día central), pasacalles y presentación de comparsas en la plaza principal, con amplia participación de pobladores y visitantes.
Días posteriores, las celebraciones continúan jueves, viernes y sábado de manera espontánea, con juegos y actividades de confraternidad. El cierre está marcado por la costumbre del mallkiy, a cargo de la pareja que tumbó el árbol el año anterior.
Un elemento central del carnaval son los enfrentamientos rituales, entre ellos el warakanakuy (uso de la honda), seqollonakuy (con látigos de cuero de llama), qalaschanakuy (con zurriagos terminados en triángulos de suela con clavos) y el fuetenakuy (con fuetes de cuero). Estas prácticas, además de ser muestras públicas de valentía, cumplen una función social al mitigar tensiones y reforzar la cohesión comunitaria
El Carnaval de Cupisa, declarado Patrimonio Cultural de la Nación en 2019, constituye una manifestación cultural de gran significado simbólico, que fortalece la identidad de la comunidad campesina y ofrece a los visitantes una experiencia única para conocer de cerca la riqueza de las tradiciones andinas en un escenario festivo de música, danza y ritualidad