El Lechón de Orcotuna, plato emblemático y tradicional de la región de Junín, específicamente del valle del Mantaro, donde destaca el pueblo de Orcotuna por ser el que registra la preparación más antigua de este potaje. Su origen se remonta a finales del s. XIX e inicios del s. XX; la tradición oral recogida de antiguas lechoneras refiere que hace unos cien años, durante la fiesta de fin de año hubo un voraz incendio en un corral de cerdos, donde muchos lechones (cerdos pequeños) fallecieron, ante tal tragedia las mujeres de Orcotuna decidieron que no era correcto desperdiciar tanta carne y se dispusieron a cocinar esos lechones en los hornos que usaban para preparar pan, por lo que poniendo en práctica una particular receta que se mantiene hasta hoy, maceraron los lechones y los hornearon durante toda la noche, al amanecer del día de Navidad se había preparado por primera vez el lechón de Orcotuna, un plato que hasta el día de hoy significa orgullo e identidad del orcotuneño. La receta original, ha pasado de generación en generación, siendo un legado cultural que ha perdurado por más de cinco generaciones. Su elaboración comienza con la selección de un cerdo joven especialmente criado para este propósito, lo que garantiza una carne tierna y jugosa; estos cerdos tienen por lo general tres categorías de peso, la primera es la de 10 a 12 kg que son usados para los “cumplimientos” (practica ancestral de dar un obsequio a padrinos, recién casados o mayordomos de alguna fiesta patronal), la segunda categoría es la estándar para la venta diaria y en ella emplean lechones de 30 a 35 kg, mientras que la última es la que se prepara para fiestas con gran cantidad de invitados donde utilizan lechones con un peso de 40 a 45 kg. Luego de la selección, se inicia el proceso más importante de este plato típico, el “adobado” que consiste en la mezcla artesanal de especias tradicionales como achiote, ají panca, laurel, orégano, pimienta, comino, ajo, sal y un ingrediente secreto que aporta un sabor único; esta mezcla se tritura cuidadosamente en batán (piedra para moler y triturar alimentos, usada en la cocina ancestral peruana para realzar sabores) y se aplica generosamente sobre toda la carne del cerdo, dejando que macere durante toda la noche para que penetre bien el sabor. Posteriormente, el lechón se asa lentamente en un horno tradicional, construido con barro, ladrillos, pelo, chancaca y otros, sobre una estructura base de adobe, que le permiten lograr el punto exacto de cocción de este delicioso plato típico, la cocción se efectúa normalmente por 6 a 7 horas, lo que permite que la carne se cocine en su propio jugo y la piel quede crocante, sello distintivo de este manjar local. Finalmente, al sacarlo del horno, se puede llevar entero o en partes, esta última presentación es para venta diaria al por menor. Su preparación y expendio se realiza durante los 365 días del año, tiene como punto principal de venta la Carretera Central - tramo que cubre los barrios de Huando y Tunán, que van desde la altura del Instituto "Mario Gutiérrez López" hasta unas 5 cuadras después de la entrada principal al pueblo; generando un punto de encuentro donde los visitantes pueden degustar diariamente este plato acompañado de pan artesanal, papas nativas, la tradicional canchita serrana y el ají verde a base de rocoto, perejil, culantro, huacatay, ají amarillo, mezclado con cebolla picada, reforzando así la experiencia gastronómica regional. El Lechón de Orcotuna, no solo es apreciado por sus cualidades gastronómicas, sino también se ha convertido en un importante componente que asociado a festividades como Corpus Christi, Navidad donde se baila la danza de los Negritos de Orcotuna, Año Nuevo y en especial la celebración de la Santísima Virgen de Cocharcas el 8 de septiembre, se convierte en principal protagonista de las celebraciones, destacando en ferias y eventos gastronómicos de la región Junín, constituyéndose en un símbolo de la identidad orcotuneña.