El Carnaval de la Comunidad Campesina de Huinchos–Pataccocha, ubicado en el distrito y provincia de Andahuaylas, región Apurímac, es una manifestación tradicional de gran significado cultural y espiritual para los pueblos quechuas de la zona. Se celebra entre los meses de febrero y comienzos de marzo, coincidiendo con la temporada de lluvias y el crecimiento de los cultivos, época que simboliza la fertilidad de la tierra y la abundancia. Esta festividad expresa la estrecha relación entre el ser humano y la naturaleza, a través de rituales, danzas y cantos que reflejan la gratitud hacia la Pachamama y los Apus tutelares.
La celebración, conocida también como Hatun Watukanakuy o Qutunay Chanka, tiene raíces ancestrales en las prácticas del ayni y la minka, principios de reciprocidad y ayuda mutua que aún rigen la vida comunal. Antiguamente, los comuneros provenientes de las zonas altas descendían hacia Huinchos y Pataccocha para reunirse en la pampa comunal de Pampa Huasi, donde se intercambiaban productos agrícolas y ganaderos, fortaleciendo los lazos entre las comunidades vecinas de Cceuñahuran, Checche y Huaraccopata. Esta tradición se mantiene viva y continúa siendo el eje de la festividad.
Los preparativos comienzan desde diciembre, con la elección del comité organizador, que trabaja junto al alcalde del centro poblado y las autoridades comunales. El domingo de Carnaval, los pobladores acuden a la feria dominical de Andahuaylas para adquirir productos, adornos y materiales para las actividades. El lunes, se realizan reuniones comunales en las que se afinan los detalles de la fiesta y se preparan los alimentos y productos que serán intercambiados. El martes de Carnaval, considerado día central, inicia desde la madrugada con la visita de los ahijados a sus padrinos y madrinas, quienes ofrecen alimentos y bebidas típicas como la chicha de jora, el quemadito, el papa caldo y el estofadito de carne, reafirmando los lazos familiares y de compadrazgo.
A partir de las nueve de la mañana, la comunidad participa en el pasacalle tradicional, acompañado de música, danzas y cantos en quechua, que culmina en el estadio comunal de Huinchos, donde se lleva a cabo el Hatun Watukanakuy, el corte de la yunza y el siqullunakuy, competencia simbólica que representa el espíritu festivo y la destreza de los participantes. La celebración incluye además el paseo a caballo y la visita de comparsas musicales, que animan a los asistentes con quenas, tinyas y guitarras. El miércoles de Carnaval, los pobladores retribuyen la visita a la comunidad vecina de Unión Pataccocha, reafirmando la reciprocidad comunal.
Durante la festividad, los varones visten chaquetas y pantalones de bayeta, sombreros decorados con cintas y pompones multicolores, además de portar la waraka (honda) y el trago upyana, mientras que las mujeres lucen blusas o chaqueta bordada, polleras coloridas, llikllas y sombreros adornados con cintas multicolor. Las canciones entonadas en quechua expresan sentimientos de amor, gratitud y devoción a la tierra, manteniendo viva una tradición que se renueva cada año.
Los visitantes pueden participar activamente en las festividades comunales, compartiendo con los pobladores en un ambiente de alegría y reciprocidad. Entre las actividades destacan: la observación y registro fotográfico de las comparsas de danzantes y músicos; la participación en el pasacalle tradicional y en los rituales del Hatun Watukanakuy y el corte de la yunza; así como de la degustación de platos típicos e interactuar con las familias campesinas, conociendo su música, danzas, artesanías y vestimentas tradicionales.