El Carnaval de Turpo es una de las manifestaciones culturales más representativas del distrito de Turpo, provincia de Andahuaylas, región Apurímac. Esta festividad de origen ancestral, que combina elementos de la cosmovisión andina con tradiciones del calendario católico, se celebra durante ocho días, iniciando una semana antes del Miércoles de Ceniza y finalizando un día después. En ella participan activamente las autoridades locales, los compadres, comadres y toda la población, quienes con anticipación se organizan para preparar los alimentos, los rituales, la música y las visitas tradicionales conocidas como huatukanakuy.
Durante los días jueves y viernes se desarrolla la tradicional doma o chukaro mansay, donde los jinetes, con gran destreza y coraje, amansan los potros en las alturas del Apu Chayanza, considerado protector del lugar. Esta práctica, heredada de generación en generación, culmina con un vistoso pasacalle en el que los caballos son exhibidos decorados con sillas, bozales y pellones de cuero. El sábado está destinado a la recolección comunal de productos agrícolas, carnes y bebidas, con los cuales se preparan los potajes típicos que acompañan toda la festividad.
El domingo se celebra la pacha tinkay, ceremonia ritual en la que se “bautizan” con chicha de jora, coca y cañazo las prendas de vestir e instrumentos musicales que serán usados en la festividad. Luego, las madres y padres visten a sus hijos e hijas con las prendas bautizadas, en los rituales denominados warmi pachachiy y qari pachachiy.
El lunes de carnaval se caracteriza por las visitas familiares a compadres y comadres de distintos centros poblados, donde los anfitriones reciben con hospitalidad a los visitantes ofreciéndoles potajes tradicionales y chicha de jora. El martes de carnaval o Hatun Martes Carnaval constituye el día central de la celebración. Desde el sector Waywarincca, las comparsas conformadas por pobladores, músicos y jinetes realizan una colorida entrada hasta la explanada principal del distrito. Allí se desarrollan diversas actividades como la yunza, en la que se planta un árbol adornado con regalos y víveres; las carreras de caballos, el warakanakuy (duelo ritual con huaracas) y los concursos de danzas y cantos de cortejo, que evocan la alegría, el amor y el respeto a la naturaleza.
La vestimenta tradicional es colorida y de gran simbolismo. Las mujeres lucen sombreros decorados con flores y plumas, llikllas o mantas multicolores, polleras o wali y zapatos negros; mientras que los varones visten principalmente con la waraka, con la que se participa en el warakunakuy, el sombrero rodeado con alrededor de 200 plumas de pavo real, pantalón de bayeta, poncho de lana de oveja y ojotas. Los instrumentos musicales que acompañan la festividad son principalmente la tinya (tamborcillo tocado por mujeres) y la quena, que armonizan melodías alegres y contagiosas propias del carnaval.
En la gastronomía se preparan platos tradicionales como la olla, el aycha kanka, el caldo de cabeza, acompañados de chicha de jora elaboradas por las familias. Estos alimentos se comparten colectivamente como símbolo de abundancia y reciprocidad.
Los días miércoles y jueves posteriores al martes central se denominan uma qampiy o “cura de la cabeza”, donde las familias devuelven las visitas realizadas, cerrando el ciclo festivo con banquetes, danzas y música que refuerzan los lazos comunitarios.
El Carnaval de Turpo constituye una experiencia cultural única para el visitante, que puede participar de las comparsas, las yunzas, los rituales de tinkay, las danzas y los juegos tradicionales, además de disfrutar de la gastronomía local, las carreras de caballos y la hospitalidad de la población. La vivencia de esta festividad permite al turista integrarse al espíritu colectivo y a la cosmovisión andina, donde la música, el color y la reciprocidad mantienen viva la identidad cultural del pueblo de Turpo.