Se realiza en la comunidad campesina de Vinchos, distrito de Vinchos, provincia de Huamanga del departamento de Ayacucho, esta tradición de la Herranza se resaltan por sus, colores y celebraciones alegres, multitud de familias ganaderas festejan la ancestral costumbre de la Herranza, al ritmo de algunos instrumentos musicales y cantos en quechua, rinden tributo a la madre tierra (pacha mama), para pedirles que bendiga su rebaño y su siembra para ello hacen el ritual de mesa mastay y velada en la noche (sobre unas mantas exhiben especies que serán ofrendados a los animales y la persona que cuidaron a los animalitos como por ejemplo la huallca (especie de collar lleno de frutas y golosinas para el pastor), cigarros, tragos, la coca, cintas, canchas, galletas, gaseosas, panes, etc.). Esta tradición se desarrolla por los ganaderos de los anexos de Choccyacc, Accopampa, Ccenhuas, Remillayocc, Huayunchuccllo, Qarhuapuquio, Trancapampa, Chaupicalle, Lengua y Santa Rosa y celebran los primeros días, quincenas y a fines de los meses de julio, agosto, setiembre y octubre de cada año, donde al ritmo a los cánticos netamente alusivos al ganado, los Apus, Cóndores, Aqchi, Killinchu, Huamanis que son aves mayores que simbolizan el espíritu de las deidades andinas. En esta tradición describen a sus animales a través de los versos de sus canciones, como si estos representaran a sus padres o hermanos que se escuchan en sus cantares de sus canciones, estas canciones transmiten el sentir de estas melodías, el sentimiento puro que brota del alma humana hacia sus animales que lo identifican como a su miembro de sus familias, son cánticos cuyo mensajes profundos sentimientos, versos y melodías fácilmente podrían llegar hasta lo más profundo de los corazones más duros y producir que caigan las lágrimas de puro sentimiento, por último mencionar que en estas tradiciones los agasajados son los animales mayores y menores como la vaca, toro, burros, chancho, ovejas y hasta los animales menores, de igual manera los que cuidan a los animales son recompensados con un incentivo ya sea en dinero o con un huallcca (forma de collar decorado con frutas o especies) finalmente a algunos asistentes les donan un becerro.