La comunidad nativa Nomatsigenga Chavini se ubica en el distrito de Pangoa, provincia de Satipo, región Junín. Perteneciente a la familia lingüística Arawak, está conformada por aproximadamente 500 habitantes. Este pueblo ancestral, único en la Amazonía peruana y presente exclusivamente en el distrito de Pangoa, desarrolla actividades económicas basadas principalmente en la agricultura, con cultivos de yuca, plátano, pituca, sachapapa, camote, maní, maíz, arroz, frutales, además de cacao y café. También practican la crianza de animales menores como gallinas, cuyes, conejos y cerdos, que complementan su dieta proteica. Históricamente, la caza y pesca fueron parte esencial de su subsistencia, aunque hoy se practican en menor escala debido a la escasez de fauna.
En el ámbito cultural y turístico, la comunidad ha emprendido un proceso de capacitación con apoyo de la Municipalidad Distrital de Pangoa, fortaleciendo sus actividades artesanales y gastronómicas. Sus artesanías utilizan materiales propios de la selva como semillas, conchas, dientes y huesos de animales, plumas multicolores y mates, resultando en piezas únicas que reflejan identidad y cosmovisión amazónica. En la gastronomía, los comuneros han acondicionado chozas rústicas que rodean el estadio principal, donde ofrecen menús variados preparados con carnes de monte y pescados, condimentados de manera tradicional con insumos locales.
A la entrada principal de la comunidad destaca una escultura monumental de un tucán, de 6 metros de largo por 5 de alto, elaborada con materiales reciclados como caucho, símbolo de creatividad y respeto por el entorno. Asimismo, en la cima de la colina donde se asienta la comunidad se encuentra una laguna natural de 25 x 30 metros, rodeada de árboles y acompañada de una hermosa vista panorámica del valle del Pangoa, que constituye uno de sus principales atractivos paisajísticos.
El patrimonio inmaterial de los Nomatsigenga se expresa en sus danzas típicas, presentadas a los visitantes como parte de la bienvenida, donde se representan hechos míticos, religiosos y cotidianos. Su vestimenta tradicional es similar a la de los Asháninka, compuesta por la cushma, una túnica larga que se complementa con collares, coronas, bolsos y pulseras. El uso del achiote (Bixa orellana) en la pintura facial es un rasgo distintivo: las figuras geométricas tienen significados diversos, desde identificación tribal hasta maquillaje festivo, rituales de guerra o protección espiritual. En los niños, los puntos en el rostro representan al otorongo (Panthera onca), considerados protectores frente a malos espíritus.
La comunidad también preserva su lengua que cuenta con un alfabeto aprobado oficialmente, sus deportes ancestrales y costumbres sociales. El carácter reservado, la disciplina y el rechazo al enojo son valores esenciales dentro de su organización cultural.
Históricamente, el pueblo Nomatsiguenga ha enfrentado momentos difíciles, como la epidemia de sarampión de 1956 que diezmó a cerca de la mitad de su población en la cuenca del Pangoa. Actualmente, se estima una población aproximada de 8,000 habitantes en todo el distrito.
Por su riqueza cultural, su entorno natural privilegiado y sus expresiones vivas de tradición, la comunidad nativa Nomatsiguenga Chavini constituye un recurso turístico de alto valor, capaz de ofrecer al visitante una experiencia auténtica de identidad amazónica, folklore y hospitalidad.