El potaje representativo del distrito es el picante sanantoniana, el cual ha ido evolucionando con el paso de los años, a principios del siglo XIX, San Antonio era uno de los pueblos más importantes y de mayor población de todo el valle agrícola, así mismo se relaciona al tambo (posada o parador de arriero) que existía en este pueblo, es probable que en este lugar de descanso y expendió de alimentos se haya ofertado el famoso platillo llamado “picante”. Durante la época colonial, se trataba de un platillo que, por tradición y costumbres ancestrales, tenían una función específica en la dinámica económica y social, como también sucedida con otros potajes como la carapulcra y sopa bruta que servía como plato festivo para eventos familiares, bautizos o matrimonios. En el caso del picante servía para fines comerciales. El picante tendría origen colectivo ya que está compuesto de varios platillos a la vez y que eran preparados separadamente, los cuales debieron ser elaborados por distintos grupos étnicos y sociales, para posteriormente ser juntados en el momento de la comercialización. El nombre de picante se deduce que proviene también a que se trata de una comida para “picar” entre varias personas ya que es un plato que trae varias preparaciones como un combinado.En la actualidad es preparado como un plato “dominguero” y negociable, con ciertas diferencias y particularidades en cada una de ellas gracias a la introducción de algunos nuevos insumos, consiste en una preparación hecha por varios platillos, como un combinado multicolor, que contiene como base una especia de pure de papa y ají, sobre el cual van encima: charquicán de raya, olluquito, pepián, guatia de pescado, humita de racas o queso, ceviche, ajiaco, mondonguito, patita de maní y yuca sancochada. Pudiendo variar, agregarse o retirar algunas de ellas según la particularidad de cada localidad.En el caso del Picante Sanantoniana, se trata de una preparación más refinada que ha sabido combinar sutil y armónicamente los productos marinos y agrícolas, encontrándose así una papa con ají cautelosamente disuelta, sobre el que van: charquicán, olluquito, yuca sancochada, huatia, humita de raca o queso, camarón, queso, aceituna, ceviche y chanque.El Picante Sanantoniana suele prepararse los fines de semana, fiestas patronales del distrito y principalmente durante fiestas patrias en el que incluso este año se preparó el picante sanantoniana más grande, donde los visitantes que llegan a la localidad desarrollan actividades como la degustación de la gastronomía local y de este peculiar plato típico.La preparación del Picante Sanantoniano que lleva como base el ajiaco de papa, inicia con el sancochado de la papa blanca (15 min aprox.) para luego ser pelado y se divide en 2 partes, la primera será picada en cubos (corte brunoise) y la otra parte será prensado, una vez realizado este proceso, se continua con la realización de un sofrito, en una olla se calienta el aceite y luego se agrega el ajos y cebolla picados finamente (corte ciseler), pasta de ají mirasol y ají amarillo, sofreír por unos 3 a 5 minutos, añadir las papas (picadas y prensadas), luego de unos 2-3 minutos agregar el queso fresco picado en cubos (corte brunoise), un poco de orégano y finalmente retirarlo. Servir en un plato hondo y acompañar con porciones de guiso de olluquito, huatia de pescado, ceviche de pesado, tamalito de queso o raca, queso picado, aceituna, raya seca, yuca sancochada y camarón.El Picante Sanantoniana también se prepara en las distintas festividades del distrito, siendo una de ellas la festividad en honor al Santo Patrón San Antonio de Padua, cabe mencionar que de acuerdo a la población local se comenta que durante la primera etapa de construcción de la Iglesia de San Antonio ( mediados del siglo XIX) fue construida con la dirección de la agencia municipal de san Antonio con recursos de la población mediante limosnas y actividades profondos donde se preparaba y vendía el Picante Sanantoniano.
El Picante Sanantoniano presenta variaciones en su preparación según cada familia o establecimiento local, lo que genera diferencias en la composición de los guisos y acompañamientos que conforman el plato. Estas variaciones no afectan su esencia tradicional, sino que reflejan la transmisión oral de recetas y el carácter dinámico de la gastronomía local. Asimismo, la disponibilidad estacional de productos marinos puede influir en la presencia de ciertos insumos, como el camarón o la raya seca. Se recomienda considerar estas particularidades al momento de realizar evaluaciones comparativas o actividades de promoción gastronómica.