La festividad de la Champeria es una de las principales tradiciones realizadas por la junta de regantes de las comunidades de Avichuca y Acurana. Se celebra cada año durante los días jueves, viernes y sábado de noviembre. En esta costumbre ancestral se rinde homenaje al Agua, fuente de vida y riego para los pobladores, quienes, acompañados de la Santísima Cruz, mantienen viva la tradición de sus antepasados. Para la celebración se designa a un alférez y a su junta directiva, encargados de dirigir a los regantes (23 en el caso de Avichuca y 30 en el de Acurana).La festividad inicia con la sacada de la Cruz, que es vestida y adornada con flores, claveles y girasoles. El alférez y su directiva llevan a cabo esta costumbre ancestral recorriendo casa por casa del distrito, acompañados del asentativo, chicha y el sonido de la caja y el clarín. Así se da la bienvenida a los comuneros, regantes y público en general. Luego, todos se dirigen al estadio municipal, desde donde parten hacia la bocatoma de la comunidad.Al llegar a la bocatoma, cada regante trenza en forma de corona la tradicional mallica, elaborada con hojas de la planta cortadera y adornada con dos claveles en los bordes, para ser colocada en la cabeza de cada participante. Seguidamente, el alférez brinda palabras de agradecimiento por la jornada de limpieza y, al ritmo de la caja y el clarín, se procede a cargar la Cruz y colocarla en la bocatoma de Canchahuara. Finalmente, se realiza el pago al agua, acompañado de vino, chicha y la música de la caja y el clarín. Seguidamente, inicia la limpieza de las acequias, desde los puntos previamente asignados a los regantes. Se recorren los canales de Canchasica, Chumpilla, Molino, Quebrada Jonda y Huayruna, culminando en el punto Tarito. En el punto Molino, y casi al finalizar el primer día, se designa al alférez para el siguiente año.El segundo día continúa la jornada de limpieza por los puntos restantes. El recorrido total abarca aproximadamente 12 km en la comunidad de Acurana y 10 km en la comunidad de Avichuca.Finalmente, el tercer día, en el punto de Huayruna, el alférez, su directiva, los regantes e invitados se reúnen alrededor del arco de la Cruz, donde la festividad se anima al ritmo de la caja y el clarín. Los regantes presentan una variedad de potajes como papa a la huancaína, ocopa, mazamorra morada o de melocotón, choclo, chicha de jora, maní o membrillo, arroz con pollo, tallarines, pachamanca de cordero y guisos de conejo o cuy, entre otros. Los platos se reparten en pequeñas porciones para que todos los presentes, incluido el alférez, terminen degustando una mixtura de potajes.Luego, la celebración continúa con la música del “valla valla”, donde los bailarines imitan cuernos de toro con las manos, y las mujeres, con látigos de cortadera, castigan a los varones. Finalmente, todos parten bailando hacia la entrada del distrito, donde se pasa lista; cada participante debe llevar su jarra de chicha terminada; de lo contrario, recibe su castigo. Con ello concluye la festividad.La Champeria de Acurana y Avichuca presenta interés turístico, en visto que mantienen la expresión de costumbre ancestral, cuyo legado aún se preserva en las familias de la población, siendo transmitidos de generación en generación hasta la actualidad, desarrollando actividades donde motiva la concurrencia del público como la muestra de celebración de pleitesía al agua a través del trabajo social de limpieza y conservación de sus canales y acequias.