La Provincia de Picota, ubicada en la región San Martín, posee un alto valor histórico, cultural y social, cuyo origen se remonta a la época republicana con la llegada de los primeros pobladores procedentes de Juan Guerra, El Huayco, Suchiche y La Banda de Shilcayo. Estos grupos humanos fueron atraídos por la fertilidad de las tierras y la estratégica ubicación a orillas del río Huallaga, eje natural que ha marcado el desarrollo del territorio y que actualmente constituye un importante corredor para actividades turísticas fluviales, recreativas y paisajísticas. En 1874, los pioneros se asentaron inicialmente en el cerro de Taulia y posteriormente en la Isla de Oje, donde desarrollaron actividades agrícolas; ambos espacios son hoy referentes históricos y paisajísticos con potencial para el turismo cultural y de naturaleza. En 1898, frente a dicha isla, en el sector conocido como Pumahuasi o “casa del puma”, se consolidó el asentamiento que dio origen al caserío de Picota. El nombre Picota proviene de antiguas estacas de madera conocidas como picotas, ubicadas en el centro del río Huallaga frente al actual puerto fluvial, utilizadas como puntos de amarre y referencia, elemento que forma parte de la memoria histórica local y refuerza la identidad ribereña del destino.
El caserío fue creado jurídicamente en el año 1900 y, mediante Ley Regional N.° 219, promulgada el 14 de agosto de 1920, se creó el distrito de Picota, iniciándose su organización política y administrativa. Posteriormente, el 29 de noviembre de 1984, mediante Ley N.° 24010, se creó la Provincia de Picota, integrando a los distritos de San Hilarión, San Cristóbal de Puerto Rico, Caspizapa, Pucacaca, Buenos Aires, Pilluana, Tres Unidos, Shamboyacu, Tingo de Ponaza y Villa Picota, capital provincial.
El Aniversario de la Provincia de Picota, celebrado anualmente del 21 al 29 de noviembre, constituye una festividad histórica, cultural y social de gran relevancia, que fortalece la identidad y la integración de la población provincial y dinamiza significativamente la actividad turística local y regional. Durante estas fechas, la ciudad de Picota y sus distritos se convierten en espacios de encuentro que congregan a numerosos visitantes locales y nacionales, atraídos por el variado programa festivo y las expresiones culturales amazónicas. En plazas, calles, riberas del río Huallaga y espacios públicos se desarrollan actividades culturales, turísticas, deportivas, recreativas y ambientales, que fomentan el intercambio cultural y la participación ciudadana. Destacan la presentación, elección y coronación de la Señorita Picota, así como ferias agroindustriales, artesanales y gastronómicas, donde se promocionan productos locales y la gastronomía amazónica, fortaleciendo el turismo cultural, gastronómico y vivencial.
En la víspera del día central, el 28 de noviembre, se realiza la tradicional serenata de aniversario, acompañada de la quema de castillos y fuegos artificiales, evento que reúne a una numerosa concurrencia de pobladores y visitantes. El 29 de noviembre, día central, se desarrollan actos religiosos y cívicos como la misa, el izamiento del pabellón nacional, el desfile cívico institucional y la sesión solemne, con la participación de autoridades, instituciones y ciudadanía. La celebración culmina con una fiesta social bailable que promueve la confraternidad entre los distritos.
Esta festividad presenta una clara vocación turística histórico-cultural y social, ya que permite al visitante conocer el proceso de formación de la provincia, participar en celebraciones tradicionales auténticas, interactuar con la población local y apreciar la estrecha relación entre el río Huallaga, la historia y la identidad amazónica de Picota, constituyéndose en un recurso turístico intangible de importancia regional que, cada año, atrae un importante flujo de visitantes locales y nacionales.