La Campiña de Moche se ubica en el distrito de Moche, provincia de Trujillo, región La Libertad, aproximadamente a 8 km al sur de la ciudad de Trujillo. Cuenta con una extensión aproximada de 3,500 hectáreas de territorio agrícola y rural, pertenece a la región natural Chala y forma parte del valle del río Moche, uno de los valles más importantes de la costa norte del Perú. Su paisaje está conformado por extensas áreas agrícolas, canales de regadío, caminos rurales, acequias, viviendas tradicionales y parcelas de cultivo que conservan la actividad agrícola desarrollada desde tiempos prehispánicos. Presenta un clima cálido, árido y seco, con escasas precipitaciones durante el año y temperaturas que generalmente oscilan entre los 16 °C y 28 °C, condiciones que favorecen tanto la producción agrícola como el desarrollo de actividades turísticas al aire libre durante gran parte del año, consolidando así su vocación turística rural y cultural.
Su origen está vinculado a la cultura Moche (100-800 d. C.), que desarrolló una avanzada ingeniería hidráulica, agricultura, arquitectura, metalurgia y cerámica, aprovechando las aguas del río Moche para transformar zonas desérticas en tierras productivas. Posteriormente el valle fue ocupado por la cultura Chimú y, tras la llegada española, continuó siendo una importante zona agrícola hasta hoy, lo que le otorga un valor histórico-cultural que sustenta su atractivo turístico actual.
Entre sus cultivos destaca el ají mochero, variedad local emblemática y base de la gastronomía tradicional de la zona, además del maíz, la caña de azúcar, la alfalfa, el arroz, el camote, la yuca, el zapallo, el frijol y diversos árboles frutales, además de pequeñas huertas familiares que abastecen a los mercados locales.
El recorrido turístico por la Campiña de Moche inicia con el paisaje agrícola tradicional, donde el visitante puede observar los canales de regadío, las acequias prehispánicas aún en uso y las labores agrícolas cotidianas de los pobladores, constituyendo en sí mismo un recurso de turismo rural y vivencial. Continúa con la visita al Complejo Arqueológico Huacas del Sol y de la Luna, principal atractivo cultural de la zona, donde se aprecian los vestigios de la arquitectura, metalurgia y organización social de la cultura Moche. Junto a este se encuentra el Museo Huacas de Moche, que exhibe piezas arqueológicas originales recuperadas de las excavaciones, y a poca distancia el Museo Santiago Uceda Castillo, que complementa el eje museográfico e interpretativo de la campiña. El recorrido continúa hacia los talleres de cerámica tradicional, inspirados en las técnicas arcaicas, donde el visitante conoce de cerca el proceso de producción alfarera, y finalmente culmina en los restaurantes campestres, donde se ofrecen platos representativos de la gastronomía liberteña, como el cabrito con frejoles, el pato guisado, el ceviche, el shambar, la sopa teóloga y diversos dulces tradicionales, cerrando así una experiencia turística integral que articula paisaje agrícola, patrimonio arqueológico, museos, artesanía y gastronomía, evidenciando la marcada vocación turística de la zona para el desarrollo del turismo cultural, rural y vivencial.
Durante el año, la Campiña de Moche es escenario de diversas actividades culturales, gastronómicas y religiosas organizadas por la Municipalidad Distrital de Moche, instituciones culturales y organizaciones locales, destacando festividades tradicionales, ferias gastronómicas, el Festival de la Chicha, el Concurso de Cuentos y Leyendas de Moche, concursos de marinera, exhibiciones de caballos de paso, actividades vinculadas a la artesanía y eventos destinados a promover el turismo rural y la conservación del patrimonio cultural, reforzando aún más su vocación turística.