Belén, también conocido como “La Venecia Loretana”, está ubicado en la zona sureste de Iquitos, provincia de Maynas, región Loreto. Es una zona emblemática conocida por su singularidad cultural y geográfica; nació a orillas de Belen Cocha (pequeño brazo del río Itaya). La ciudad de Belén es una de las más grandes y vibrantes de la Amazonía peruana. Se extiende por varias calles (Jr. Próspero, Jr. 9 de diciembre, Av. Participación) y se divide en Alto Belén (no llega la inundación) y Bajo Belén (se inunda durante la creciente del río).
Alto Belén está ubicada en zonas elevadas, por lo que no se ve afectada directamente por las crecidas del río Itaya. Las construcciones están hechas de materiales más resistentes (concreto, madera sólida y techos de calamina). En esta área se encuentra el Mercado de Belén, un lugar muy concurrido, lleno de puestos de venta de pescado, frutas, remedios naturales y productos de la selva. Asimismo, se encuentra uno de los puntos más emblemáticos en la ciudad de Iquitos, el Pasaje Paquito, que tiene gran importancia tanto cultural como turística, donde se comercializan plantas medicinales y remedios naturales (uña de gato, chuchuhuasi, sangre de grado, etc.), bebidas tradicionales y afrodisíacas (siete raíces, rompe calzón, levántate Lázaro, etc.), amuletos y productos esotéricos (amuletos de protección, artesanías locales, etc.). Así como también se encuentra la Parroquia Nuestra Señora del Rosario de Fátima, y es un punto de referencia para los fieles de la zona. Su estructura es amplia y abierta, con techos altos que permiten la circulación del aire, para hacer más frescas las celebraciones religiosas. Dentro, el ambiente es tranquilo y acogedor. Hay bancos de madera donde los fieles se sientan para participar en la misa, y en el altar principal destaca la imagen de Nuestra Señora del Rosario de Fátima, patrona de la parroquia.
Por otro lado, Bajo Belén, en temporada de lluvias, se convierte en una "ciudad flotante", lo que la hace conocida como “la Venecia loretana”, porque las casas flotan y las calles se inundan con las lluvias durante la temporada de crecida del río Amazonas (entre diciembre y mayo aproximadamente), y donde muchas familias de la zona viven de la pesca en el río Itaya, usando canoas y redes para capturar peces como el paiche, el boquichico o el sábalo. Las viviendas en Bajo Belén generalmente son rectangulares y están construidas sobre balsas de totora que flotan al nivel del agua. Aquí la gente desarrolla sus actividades cotidianas (ir a la escuela, comprar, visitar a familiares) desde sus botes o peque-peques o moviéndose sobre pasarelas de madera. Además, en esta área se ubica el puerto de Belén, un centro neurálgico de transporte en la zona, que refleja la vida y el comercio de las comunidades ribereñas a lo largo del río Amazonas y el río Itaya. Este puerto no tiene una infraestructura convencional como los puertos marítimos, pero es esencial para la economía local, ya que se utiliza principalmente para el transporte fluvial de mercancías, personas y productos locales.
Belén es un símbolo vivo de la identidad amazónica y es uno de los destinos más visitados de Iquitos. Su singularidad como zona flotante, su comercio vibrante y su espiritualidad amazónica lo convierten en un espacio que atrae la atención tanto de visitantes nacionales como internacionales. La población aún conserva sus tradiciones y celebra fiestas tradicionales como el Festival de Belén, donde se pintan las fachadas de las casas, se organizan concursos de música, teatro, bailes amazónicos y se preparan platos típicos. Los turistas visitan el mercado, compran artesanías y observan el modo de vida amazónico. Del mismo modo, es el hogar de varias comunidades indígenas, como los Yaguas, Boras y Cocamas, que preservan sus tradiciones ancestrales y ofrecen a los visitantes la oportunidad de aprender sobre sus costumbres, música y arte.