La Iglesia Matriz, hoy Catedral de Huánuco, ubicada en el Jr. Dámaso Beraún 701, es un símbolo religioso y cultural de la ciudad. Su origen se remonta a 1616, cuando fue construida con adobe y madera. Durante los siglos XVII y XVIII, fue ampliada y remodelada para atender a la comunidad en crecimiento.
En 1840, el Vicario Dr. Manuel Herrera, con autorización del arzobispo Francisco Javier de Luna Pizarro, dirigió nuevas refacciones. En 1927, se añadieron mosaicos, y se renovaron el presbiterio y la cripta. Sin embargo, debido a su deterioro, fue demolida por orden del monseñor Ignacio Arbulú Pineda.
En 1965, comenzó la construcción de la actual catedral, diseñada por los arquitectos suizo Christian Tgetgel y el alemán Kuno, de la firma Tgetgel Reiser Arquitectos. Aunque el diseño original tuvo modificaciones, la obra concluyó en 1981 bajo la dirección de Monseñor Antonio Küner Küner.
La catedral destaca por su imponente arquitectura, con un estilo moderno. Su torre simboliza dos manos unidas en plegaria al cielo. En su campanario se encuentran tres campanas históricas: la María Ángola, San Sebastián y la Inmaculada.
Durante la Revolución de 1812, estas campanas fueron utilizadas para dar la señal de ataque al batallón de indios panatahuas y chupachos contra las tropas realistas.
El nuevo templo no solo es un espacio de culto, sino que también alberga valiosas esculturas religiosas. En su altar mayor se encuentra el Señor de Burgos, reconocida oficialmente por la Diócesis como la Catedral del Señor de Burgos, Rey y Patrón de Huánuco, una talla de la imaginería española atribuida a Juan Martínez Montañés. Siendo una escultura, de gran valor espiritual, social y cultural, que fue declarada Patrimonio Cultural de la Nación mediante la Resolución Viceministerial N.º 235-2017-VMPCIC-MC.
Entre sus piezas más destacadas se incluyen la Virgen de Guadalupe, traída en 1961 por Fray José Mojica, así como esculturas de San Agustín, Santa Mónica y la Virgen de Gracia, obras del escultor Martín Alonso de Mesa. También se encuentran representaciones de los Cuatro Evangelistas, el Niño Jesús de Monseñor Sardinas, la Virgen del Carmen, Santa Isabel, San Pedro y Santo Toribio de Mogrovejo, junto con el Sagrado Corazón de Jesús.
Asimismo, el templo resguarda las imágenes del Viernes Santo, entre ellas el Señor del Santo Sepulcro, Nuestra Señora de la Soledad, el Cristo del Santo Lino, San Juan Evangelista y la Virgen María Inmaculada, patrona de la Diócesis de Huánuco.
La Catedral de Huánuco alberga una valiosa colección pictórica, incluyendo lienzos de la escuela cusqueña como el debate de los santos sobre la Eucaristía y La Traición de Judas. Entre sus reliquias destacan las casullas de Santo Toribio de Mogrovejo, ricamente bordadas, candelabros barrocos de dos metros de altura y un cáliz del mismo santo.
Su interior, amplio y decorado con detalles en dorado, cuenta con un altar moderno, una catedra (lugar donde el Obispo ejerce la autoridad de su ministerio), y una nave con elementos artísticos distintivos. En 1927, fue consagrada al Dulcísimo Corazón de Jesús durante el Sínodo Diocesano, cuando se incorporó una imagen restaurada, actualmente en la nave derecha, y se renovó su ornamentación litúrgica.
Hoy en día, la Catedral de Huánuco es un importante centro de culto y peregrinación, donde las misas se celebran todos los días a las 7:00 a.m. y 7:00 p.m., a cargo del Obispo de la Diócesis de Huánuco, Mons. Pedro Alberto Bustamante López, vicario general Pbro. Oswaldo Rodríguez Martínez y el Rector de la Catedral, Pbro. Crhistian Saul Villanueva Valdez.
Más allá de su función religiosa, la catedral es un atractivo turístico que permite a los visitantes conocer la historia y el patrimonio cultural de Huánuco. Su conservación y el fervor de sus fieles reflejan el mestizaje entre la herencia andina y la tradición cristiana española, fortaleciendo la identidad huanuqueña y promoviendo el turismo religioso en la región.