El Museo de Sitio de Túcume fue inaugurado el 20 de agosto de 1993 como resultado de los trabajos de investigación científica realizados por el Proyecto Arqueológico Túcume entre 1989 y 1994, gracias a un convenio firmado entre el Museo Kontiki de Oslo, Noruega y el Instituto Nacional de Cultura (hoy Ministerio de Cultura), impulsado por el interés del renombrado investigador Thor Heyerdahl. El museo destaca por su arquitectura inspirada en las tradicionales ramadas coloniales del norte peruano.
Ubicado al pie del cerro Purgatorio y rodeado por las pirámides prehispánicas de Túcume, la infraestructura del museo se caracteriza por patios centrales, amplios corredores y techos altos que garantizan una excelente ventilación; además, sus espacios abiertos conectan diversas salas y áreas de servicio, destacándose una fuente de agua en el centro del área externa, que remite a la importancia del agua en las sociedades prehispánicas y en la vida cotidiana actual.
El diseño, realizado por el arquitecto Jorge Cosmópolis Bullón, emplea materiales como caña, barro, adobe y columnas de algarrobo, evocando las antiguas capillas y viviendas de la región con un estilo que se enraíza en la tradición prehispánica. Esto confiere al conjunto una cualidad ecológica, sostenible y totalmente integrada al paisaje del complejo arqueológico.
En octubre de 2011, un nuevo paso en su evolución comenzó con un convenio entre la Unidad Ejecutora 005 y el Plan COPESCO Nacional (MINCETUR) para el Mejoramiento del Servicio Cultural del Museo de Sitio Túcume, obra que culminó en septiembre de 2014. Esta mejora permitió ampliar la infraestructura arquitectónica, favoreciendo las labores técnico-administrativas y educativas del museo. Hoy, el museo alberga una significativa colección de bienes muebles, organizados en tres salas independientes perfectamente acondicionadas, que brindan una experiencia visual e interactiva para el visitante, permitiéndole vivir la continuidad cultural desde el pasado hasta el presente.
En 2015, se implementó un modelo de gestión social, cultural y territorial, que trasciende el concepto clásico de museo. Este modelo integra activamente a la comunidad tucumana, el paisaje natural y el territorio, basándose en los principios de sostenibilidad y participación comunitaria. Así nació el Ecomuseo Túcume, que agrupa a representantes de 35 instituciones locales de carácter cultural, educativo, político, religioso, social, deportivo, ambientalista y agrícola, así como asociaciones que brindan servicios turísticos como alojamiento, alimentación, transporte, artesanía y guiado.
Ese mismo año, como parte de este proceso de intervención, se fortaleció la infraestructura del museo, que actualmente ocupa un área de 23,000 m². La edificación incluye salas de exhibición, almacenamiento arqueológico, talleres, viveros, oficinas, instalaciones para visitantes y comercio artesanal, además de laboratorios y alojamientos para arqueólogos, cumpliendo con estándares internacionales, gracias a las inversiones del Ministerio de Cultura y el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo.
El Museo de Sitio de Túcume resguarda y exhibe más de 1,500 piezas arqueológicas encontradas durante excavaciones en el complejo, que pertenecen a las culturas Lambayeque, Chimú, Inca y el período colonial. Entre sus colecciones se incluyen joyas y objetos funerarios del llamado “Señor de Túcume”, así como textiles, cerámicas, orfebrería y objetos de curanderismo que destacan la continuidad cultural de los pobladores del valle. También se exhiben maquetas interactivas de las principales huacas y pirámides del sitio, salas de interpretación ambiental y una línea del tiempo universal y regional.
El museo ofrece una experiencia integral a los visitantes a través de tres rutas oficiales: Norte, Sur e Integral, que incluyen las salas del museo, senderos educativos, un vivero/biohuerto, miradores, talleres artesanales y áreas monumentales como Huaca Las Balsas.