El Nevado Yerupajá se localiza a 166 km al suroeste de Huánuco, en el límite de los departamentos de Huánuco, Lima y Áncash, dentro de la cordillera del Huayhuash, en la región Janca. Con una altitud de 6,635 metros sobre el nivel del mar, es el segundo nevado más alto del Perú, después del Huascarán, y uno de los destinos más desafiantes para los escaladores.
El Yerupajá es sin lugar a dudas una de las montañas más impresionantes de los Andes, lo que ha atraído la atención de muchos montañistas jóvenes de todo el mundo. Con sus más de 6600¿m, es la montaña más alta del Perú después de los Huascaranes, y una de las de más difícil acceso. Ubicado en el centro mismo de la Cordillera Huayhuash. El Yerupajá está rodeado por las más conspicuas cumbres de esta cadena montañosa: el Siula Grande por el sur y el espectacular Jirishanca por el Norte; que hacen del entorno del Yerupajá un lugar único y de belleza inigualable.
Para acceder al Yerupajá se puede realizar principalmente por tres rutas: por la vertiente occidental desde las lagunas Jahuacocha o Solteracocha; por el este desde la laguna Carhuacocha; y por el norte desde la laguna Sarapococha.
Su caprichosa forma asemeja a una gran lámina con dos caras que se unen en la arista cimera que une las tres cumbres principales: el Yerupajá Norte, que es el punto culminante de una gran pared rocosa con forma triangular; la cumbre principal o Yerupajá Grande, que ubicada en el centro de la gran arista se defiende de cualquier asalto por sus grandes paredes y aéreas aristas; y por último el Yerupajá Sur, que aparentemente es la menos esquiva de las tres y punto cúlmine de la pared sur.
Los visitantes también pueden explorar la laguna Siulacocha, situada al pie de la imponente pared este del Yerupajá, y continuar hacia la quebrada Huacrish, donde el paisaje se completa con las lagunas Jahuacocha y Solterococha. El área es ideal para actividades de andinismo y es considerada un lugar sagrado por las comunidades locales, como los pobladores de Queropalca, que también protegen el entorno natural. Este nevado es parte de un área protegida y ofrece a los turistas un entorno único, caracterizado por el aire limpio, la paz que reina en el lugar y el contraste entre las rocas desnudas y las nieves perpetuas. Las noches despejadas brindan un cielo estrellado espectacular, lo que convierte al Yerupajá en un destino imprescindible para los amantes de la naturaleza y el turismo de aventura. Se recomienda para el ascenso subir con un guía especializado por su geografía.
En el trayecto al nevado Yerupaja por las quebradas se puede apreciar especies de flora, como: el quenual, quisuar, ichu, huarhuash, cuncush, tsampa estrella, vergonzosa, achupalla, chinchancu, awinchu, japllan shacoq, pishqupa chaquin, yulaq pashara, uchuspachupan, rima, romero- taya, cuncush, lleqllish qora, wamanripa, shupllac, wamanpinta, quima senqa, la papa silvestre, huaguru, taulli, taya, etc., y entre las principales especies de fauna destaca la vizcacha, venado, gato andino, la gaviota andina, zorzal , la perdiz, pichuchan, zorro andino, wiskur, ratón andino, entre otros.