La Pandilla Moyobambina es una danza tradicional de desbordante alegría, una práctica cultural viva y vigente extendida por los pueblos del Alto Mayo. Es una de las expresiones más antiguas que procede del mundo europeo. A través de los tiempos, los grupos sociales se reunían formando gran multitud para desplazarse por las diferentes arterias de una comunidad, con algarabía y alegría al compás de instrumentos de percusión y viento, anunciando la llegada de una celebración muy importante, fiesta, ya sea de aniversarios o para rendir cultos, ritos (patronos). El periodo predilecto para expresar la pandilla y el corte de umshas es la Semana Turística de Moyobamba, en el marco de las fiestas tradicionales de San Juan, San Pedro y San Pablo, que tiene antesala desde los últimos días de mayo y sus días centrales entre el 20 y 30 de junio.
La pandilla moyobambina, está compuesta por tres secuencias que consiste en la pandilla, marinera y chimayche. Esa composición a través de los instrumentos como: trompetas, tarola, bombo y platillos; le dan esa melodía llena de jolgorio, convirtiéndose en la danza emblemática denominada “Doña Guillermina”, que también va acompañada de coreografía del siquicheo, giro, paso del indio, fierro fierro, muyuna y encuentro. El mismo que se baila en pareja, combinando pequeños saltos, vueltas en media luna, desplazamientos cortos, haciendo gala el pañuelo como muestra de amor y encanto a nuestra tierra. La danza de la Pandilla Moyobambina es única, provoca, anima y desfoga alegría hasta cansarse.
La umsha es una palmera -especialmente cashapoma-, cuyas hojas son trenzadas en forma de moño para luego ser adornada con banderines, pañuelos y diferentes objetos (regalos), y luego ser plantada para danzar alrededor de ella. Al son de la música los danzarines o pandilleros saltan cambiando de pie con vueltas, encuentros, retrocesos, pellizcos, acompañados con silbidos y gritos. Finalmente, con hacha en mano, el líder del grupo corta la umsha para el alboroto de los participantes y observadores quienes se abalanzan para recoger los regalos.
La vestimenta de la pandilla moyobambina ha ido variando desde tiempos antiguos, pero actualmente da la impresión de una fiesta elegante. Las mujeres portan vestidos enterizos con diseños floreados entre claros y oscuros por debajo de la rodilla y con enagüe, diversos collares y aretes de perlas, cabello suelto o sujeto con ganchos invisibles o peineta, sandalias sencillas de tiras (7 vidas) y un pañuelo blanco. Los varones con pantalón de vestir color oscuro, camisa manga larga de color claro, cinturón de cuero, zapatos de vestir y un pañuelo.
Desde sus inicios la pandilla moyobambina, ha sido acompañado de una banda de música compuesto por trompeta, bajo, trombón, platillos, bombo y redoblante.
Hasta fines de la década de los 70, los jóvenes menores de 20 años no participaban en la pandilla y cortes de umshas, ya que se decía que era falta de respeto bailar a lado de los adultos, ellos no lo permitían, en aquellos tiempos la pandilla iniciaba a las 3 de tarde y terminaba a las 2 de la madrugada del día siguiente.
En junio del 2017, la Municipalidad Provincial de Moyobamba logró reunir a un total de 1585 parejas para ejecutar la danza, alcanzando el Record World Guinness como la danza folklórica peruana más grande del mundo. Este reconocimiento y el legado histórico permitió que el Ministerio de Cultura del Perú reconozca a la pandilla moyobambina” como Patrimonio Cultural de la Nación, por constituir una forma de música y danza colectiva que configuro a través de un largo proceso histórico los constantes intercambios culturales de la región con el país, y que ello, constituye un aspecto importante para la identidad del pueblo de Moyobamba y el Alto Mayo.