La capilla de Chulipampa está situada al suroeste del distrito de Bambamarca, provincia de Hualgayoc, a unos 35 minutos en movilidad desde la ciudad de Bambamarca, siguiendo la vía nacional asfaltada 3N, en su mayor parte; el ingreso final configura una vía afirmada en la margen derecha del río Arascorgue.
Se trata de una edificación excavada en la base de un cerro, sobre piedra de toba volcánica, a manera de socavón. Es de forma abovedada y presenta dimensiones de 11 metros de fondo, 5 metros de ancho, y 5 metros de alto. (Cabrera L., 2020)
Se sostiene que su origen se remonta a la era colonial. Debido a los detalles que presenta en su estructura interna, es posible que haya sido modificada en las primeras décadas de 1700, siendo encomendero de Hualgayoc Don Melchor Verdugo. Sin embargo, la estructura y forma registradas según detalla el arqueólogo Lino Cabrera, tras las evidencias registradas a lo largo de la cuenca del Río Arascorgue, la capilla pudo existir hace muchos años antes de la llegada de los españoles, por las formas abovedadas y excavadas en las faldas de los cerros empinados de una gran zona que corre a lo largo del valle del río Llaucano, donde se observa gran cantidad de hornacinas o ventanillas excavadas con diferentes formas internas que le dan características especiales a la arquitectura de estas hornacinas, siguiendo la variada forma común que posee estos elementos culturales describiendo otra estructura similar excava en roca a unos 800 metros de la capilla de Chulipampa, pero que no presenta detalles decorativos similares, pero se asemeja en su estructura y forma, destacando así, que los detalles que presenta en su estructura interna fueron modificadas en la época colonial (Cabrera L., 2020)
Cuenta con componentes decorativos como son el altar mayor tallado en la misma roca, y paredes decoradas en alto y bajo relieve, donde destaca el tallado colonial de la flor de Lis, (…) El lirio, lotus o lis es una planta que da una flor particular, uno cuyos pétalos, el del frente, está caído hacia delante y los de los lados están casi horizontales, y el trasero está más levantado. De esta flor se ha hecho una representación estilizada vista de frente, por lo que queda reducida a tres pétalos: dos laterales y el central. La flor de lis simbolizaba el árbol de la vida, la perfección, la luz, la resurrección y la gracia del dios que ilumina. (LINEHAN,1993)
Este detalle en las paredes de la capilla se infiere que es de estilo arquitectónico colonial, debido a que la Flor de lis o Fleur de lis, es un elemento de la arquitectura y la heráldica medieval de Europa, vinculada a los orígenes de las dinastías reinantes de Francia como los merovingios, desde el siglo V. Si bien fue manifestada en mayor medida durante la Edad Media como un símbolo de identidad de la realeza (en iglesias, castillos, coronas, cetros, emblemas, escudos y sellos), la imagen ha estado presente desde la Edad Antigua en lugares como Mesopotamia, Egipto, Grecia y Roma. Con el correr de los siglos, la flor se convirtió en uno de los emblemas distintivos de algunas de las casas que reinan en Europa en la actualidad, por medio de vínculos matrimoniales y herencia de títulos nobiliarios. (LINEHAN,1993), y cuya incidencia llegó en la época Colonial a tierras peruanas.
Actualmente, se ha intervenido colocando una puerta de madera en el ingreso, para cuidar los detalles internos, debido a que anteriormente fue alterada por los visitantes, y ahora viene siendo administrada por el propietario de los terrenos donde se ubica la capilla colonial.
Su valor histórico y cultural, hacen de esta capilla colonial, un lugar ideal para realizar investigaciones, que permitan fortalecer y conocer la riqueza y tradición de la provincia de Hualgayoc, lo que da al visitante una enriquecedora experiencia vivencial, educativa y religiosa.