El Rodal de Puyas de Raimondi de Canchayllo, se despliega en la cima del cerro “Pishtaq” (palabra quechua que significa "asesino"), que se extiende por la microcuenca del río Jaramayo, dentro de la Reserva Paisajística Nor Yauyos Cochas, abarcando una superficie de 70.68 hectáreas con más de 10,000 ejemplares de esta planta, a los 3,769 msnm, con clima frio y seco, con temperaturas que oscilan entre 10 °C y 18 °C durante el día, mientras que por la noche pueden descender hasta 0°C o menos, con dos temporadas marcadas, una seca abarca de mayo a octubre, y la temporada de lluvias de noviembre a abril.
La Puya de Raimondi, pertenece a la familia de las bromeliáceas, siendo una especie de mayor tamaño, de aspecto arrosetado, similar a una sábila o piña, y puede alcanzar una altura promedio de 8.3 m, incluyendo su inflorescencia, aunque algunos ejemplares llegan a medir hasta 15 m de alto: sus hojas son resistentes, delgadas, bordeadas de espinas, organizadas en forma de roseta alrededor del tallo, tienen un diámetro de entre 2 y 3 m, con una inflorescencia de 3 a 6 m de altura, con flores de color blanco cremoso o verde blanquecino, el fruto es una cápsula marrón oscuro de 2.5 cm de largo, y su semilla es alada, fibrosa y triangular, con una longitud de entre 3 y 5 mm, incluyendo el ala que la rodea. Siendo una planta de crecimiento extremadamente lento, que puede tardar entre 80 y 100 años en madurar y florecer, durante décadas acumula nutrientes y energía, finalmente, produce una inflorescencia de 8,000 y 10,000 flores, y dura alrededor de tres meses, durante el cual la planta alcanza su máximo esplendor, generalmente entre los meses de mayo y junio, una vez que las flores son fecundadas, dan origen a cientos de miles de pequeñas semillas, tras la madurez, la planta comienza a marchitarse y morir completamente, este proceso, en el que la planta florece una sola vez en su vida, otorga a la puya un valor natural original.
La Puya de Raimondi tiene varios usos prácticos: Las flores caídas sirven de alimento para ganado vacuno, ovino y caprino, también como medicina natural para el tratamiento de problemas respiratorios, el tallo de la planta también se emplea en la construcción de techos y elaboración de puertas rústicas, e incluso en la preparación de la “llucta” (masa algo blanda de sabor salado y coloración gris oscura por la ceniza de la planta), que acompaña el masticar de las hojas de coca. En el ecosistema, la puya desempeña funciones vitales, como refugio y fuente de alimento para aves como el picaflor gigante, pitajo, picaflor cordillerano, tórtola cordillerana, piccholín y canastero andino, siendo también lugar de nidificación de estas especies, además se convierte en una trampa natural para numerosos insectos y pequeñas aves como el aguilucho cordillerano y el cernícalo.
El rodal, se encuentra rodeado por un singular paisaje natural, en el que predomina pastizales constituidos por paja o ichu (Festuca dolicophylla), ortiga (Urtica magellanica) y huamanpinta (Chuquiraga spinosa), como fauna local se puede encontrar zorros andinos, pumas, gatos silvestres y vizcachas. En este paraje los visitantes pueden recorrer por diversos senderos, en cuya parte alta se encuentra una explanada con una gran roca en forma de tortuga desde donde, se puede disfrutar una vista panorámica del valle que forma el río Jaramayo.