El pueblo tradicional “La Calera”, se encuentra entre el anexo de Los Baños Termales y Yura Viejo. Su nombre hace referencia a la explotación de la piedra caliza o cal de las canteras de los cerros de Yura en el siglo XVI, allá por los años 1500, el proceso se realizaba en hornos que actualmente están ubicados en el pueblo.
Esta extracción de cal era derivada para las construcciones de los solares e iglesias de Yura y Arequipa, durante la época de la colonia. En 1824, José Nodal y Noguerol decide edificar el complejo arquitectónico de los baños termales, convirtiendo a “La Calera” como el principal balneario turístico a inicios de la república. El pueblo adquiere relevancia histórica el 13 de diciembre de 1845, reconocida como capital del distrito, y ratificado por ley, el 2 de diciembre de 1874, cuando Yura se incorporó a la Provincia de Arequipa, antes parte de Caylloma.
Pueblo pequeño y tradicional conserva aún su estilo arquitectónico, sobresalen antiguas casas construidas en sillar, cal y carrizo que ilustra estructuras mestizas; puertas amplias y altas estructuradas enteramente en madera, paredes de sillar y cal, techos abovedados hechos en sillar con soportes de riel de metal. Asímismo algunas casas conservan terrazas y balcones como parte de su infraestructura. Ya en 1966 el uso de la cal es reemplazado por el cemento, debido a la instalación de la fábrica (cemento Yura). En cuanto a la plaza del pueblo, esta ha sido objeto de varias remodelaciones a lo largo de los años, la última intervención se llevó a cabo, en el año 2022. En este pueblo tradicional los pobladores usan los motes(apodos) para la representación apropiada a las familias tradicionales de su localidad con la finalidad de fortalecer los lazos de consanguinidad de vecindad y herencia que pertenece a la costumbre de matices afectivos donde no eran más de 40 familias establecidas de las zonas moteados como los Caleros, los Sílbanos, los Chascosos los Verijones, los Bañistas y los Porteños.
La Calera tiene también área natural y agrícola que reposa en la andenería preinca construida en los años 600 D.C. y 1200 aprox. con fuerte influencia de la cultura Wari y posteriormente de la Etnia los Cabanas que se observa en todo el trayecto del río Yura, aquí se produce la cebolla, el ajo, el maíz, el orégano, papa, etc. Además, conservan ciertas prácticas ancestrales, como es el pago a la tierra que lo realizan cada fin de mes de agosto, para que sus cosechas y rendimiento de las mismas sean óptimas, este ritual lo desarrollan mediante una ceremonia con vino, chicha, fruta, cebo, fetos de animales, mistura que son ofrecidos a la madre tierra. En cuanto a la fauna es característico la presencia de la gallina negra que habita entre los arbustos del río Yura, el chihuanco y la tórtola.
Como parte de su gastronomía tradicional La Calera tiene el acidulce, chalona, chanfainita, charqui, chaullon, chicha, diana, fritanguitas, ponche, quesillos, resecao, sesina y el timpusca, antiguamente las comidas eran cocinadas en fuego ardiente en k’oncha y phucuna, utilizando además kcaiguina, seisuna como utensilios de cocina para que luego sea servido en un comedor de piedra.
De carácter religioso se contempla la iglesia Virgen del Rosario que data del año 1896, construida en sillar rosado y ubicado en el corazón de La Calera, aquí se santifican las costumbres religiosas siendo la más importante la fiesta de la Virgen del Rosario, patrona del pueblo que se desarrolla el 8 de octubre, organizado por la mayordomía, la cual desarrolla las misas, quema de castillo, la procesión y presentación de una orquesta el día central.
La municipalidad trabaja en la conservación del patrimonio y la identidad de La Calera. A través de sus acciones, se asegura de mantener viva la historia y la cultura del pueblo, garantizando que tanto residentes como visitantes puedan disfrutar de un entorno cuidado y acogedor, donde el visitante puede disfrutar de caminatas y la observación del paisaje.