Es uno de los principales espacios públicos de Lima Metropolitana, destacado por sus centenarios olivos que datan de la época virreinal, a los que debe su nombre. Reconocido como Monumento Nacional mediante la Resolución Suprema Nº 577, del 16 de diciembre de 1959. Posteriormente, fue declarado Zona Monumental en virtud de la Resolución Directoral Nº 410/INC, del 2 de diciembre de 1998, con las actualizaciones pertinentes. Además, fue declarado Área de Conservación Ambiental (ACA) por el municipio de San Isidro mediante la Ordenanza Nº 449-MSI, de fecha 27 de febrero de 2017. A nivel local, algunos de los árboles de este emblemático parque han sido reconocidos como “Árboles Patrimoniales” a través de la Ordenanza Nº 535-MSI-2021.
En la era preinca e inca, esta zona formaba parte del Curacazgo de Guatica, perteneciente al Señorío Ichma (1000 – 1532 d. C.) y siguió perteneciendo a los Ichma hasta las primeras décadas posteriores a 1532. Ya en la segunda mitad del siglo XVI, durante el virreinato, las tierras fueron adquiridas por Antonio de Ribera, quien trajo los primeros almácigos o semillas de olivo al Perú, desde Sevilla (España), hacia 1559, generando los árboles que admiramos hasta nuestros días. Posteriormente, toda la propiedad fue tomada por los Dominicos, quienes continuaron con las plantaciones de olivos. Luego, el lugar pasaría por varios dueños, hasta que en 1777 pasó a ser propiedad de Isidoro Cortázar de Abarca, Conde de San Isidro, por lo que fue conocida como Hacienda San Isidro, con San Isidro Labrador como Santo Patrón. Isidro de Cortázar y Abarca ocupó el cargo de Alcalde Lima en 1821 y firmó el Acta de la Independencia del Perú. Durante las guerras de la Independencia, el gran olivar fue reducido a la mitad. En 1887, Luisa Paz Soldán de Moreyra fue propietaria de la hacienda, decidiendo alquilar parte de la propiedad a Pascual de la Casa. Entre las cláusulas de alquiler se estableció que Don Pascual brindaría aceite de oliva para el consumo de la propietaria. Otra cláusula indicaba que no se podía cortar ningún olivo y que se siembren más árboles, por lo que la mayoría de los actuales olivos centenarios fueron plantados por Pascual de la Casa. En la actualidad, el parque cuenta con 10.36 ha. de extensión, albergando 1946 árboles de 44 especies, 85% de las cuales son olivos. En 2021, tres ejemplares fueron reconocidos como Árboles Patrimoniales mediante la Ordenanza Municipal Nº 535-MSI: un Olivo, una Araucaria, y un Ceibo, distinguidos por su longevidad, tamaño, belleza y singularidad.
En este especial ambiente urbano habitan de manera permanente 22 especies de aves, destacando Cuculí, Tórtola, Tortolita, Turtupilín, Botón de Oro, Tángara, Mosquerito Silbador, Mielero, Cucarachero, Saltapalito, Tordo, Colibrí Amazilia Costeña y el Gavilán Acanelado. Además, es posible avistar especies adicionales de aves de forma estacional.
El parque también alberga otros atractivos, como una laguna central artificial, en la que habitan peces koi, y varios edificios de relevancia arquitectónica e histórica, como la Casa Tudor, la Casa Museo Marina Núñez del Prado, el Palacio Municipal y de la Cultura, entre otros. Además, destacan dos árboles históricos: el Olivo de San Martín y la Araucaria. Otros puntos de interés incluyen la Biblioteca Municipal, la Biblioteca Infantil, el Centro Cultural El Olivar, el Auditorio, la Sala Multiusos y la Galería de Arte.
El estado de conservación es bueno y constituye el principal atractivo del distrito de San Isidro, considerando su legado histórico, valor paisajístico, ambiental y biológico.