Es uno de los pueblos más antiguos del Valle del Mantaro, se encuentra ubicado en la margen derecha del río Mantaro, posee una singular belleza paisajística y una historia que puede definirse en tres etapas; la primera, se remonta antes de la llegada de los españoles, durante la época prehispánica, los estudios arqueológicos y etnohistoria nos hablan de Sicaya como el lugar de asentamiento de la “cultura Sicka”, que floreció en la región, su capital fue “Uma Kooto”, un importante centro administrativo del que aún quedan vestigios importantes y que después, a raíz de la conquista y anexión del valle del Hatun Mayu (hoy Valle del Mantaro) al imperio incaico, fue erigido como capital de la parcialidad Hanan Wanka (confederación de clanes y etnias prehispánicas que habitaban la zona); durante el periodo colonial, el año de 1534 se funda el pueblo de indios de "Santo Domingo de Sicaya", convirtiéndose en un vital centro de descanso para los viajeros que transitaban entre Lima y Cusco, además de haber sido escogido por los Misioneros Dominicos en 1536, como sede evangelizadora de los pueblos de la margen derecha del río Mantaro, este periodo marcó el inicio del mestizaje cultural entre indígenas y colonizadores europeos, lo que influyó en la formación de la identidad local; finalmente durante la época republicana, fue creado como pueblo el 29 de diciembre de 1856 y el 02 de enero de 1857 el Mariscal Don Ramón Castilla le otorga la categoría de distrito; posteriormente, durante la Campaña de la Breña (enmarcada en la Guerra del Pacifico) Sicaya desempeñó un papel crucial tras la victoria peruana en las batallas de Pucará y Marcavalle (1882), el General Andrés Avelino Cáceres organizó el histórico Batallón “Libres de Sicaya”, bajo el mando del Coronel Vicente Samaniego Vivas, realizando acciones heroicas, una de las principales fue cortar un antiguo puente colgante, que en ese entonces conectaba Sicaya con la margen izquierda del río Mantaro, para frenar el avance chileno, (puente que nunca se volvió a reconstruir y del cual ya no existen vestigios); acción por la cual fueron capturados y posteriormente fusilados los héroes Sicaínos: Capitán Tomas Gutarra, Capitán Enrique Rosado y Coronel Vicente Samaniego. Sus pobladores hasta 1890 se dedicaban al comercio de ropa hecha artesanalmente, destacando las llamadas “faldas de mil pliegues” y también al arrieraje. Es de destacar que Sicaya es uno de los pueblos que más festividades de carácter religioso celebra en el Valle del Mantaro, siendo las más representativas: Fiesta de Año Nuevo, Bajada de Reyes, San Sebastián, Virgen de la Candelaria, Virgen de Lourdes, Semana Santa, Fiesta de las Cruces, San Juan, Santiago, Santa Ana, Octava de Santiago, Santo Domingo, Santa Rosa de Lima, San Roque, San Francisco de Asís y Todos los Santos. Todas estas fiestas se celebran con gran pompa, coloridos vestuarios, numerosas bandas de músicos, donde beben grandes y variadas cantidades de bebidas espirituosas tradicionales. En cuanto a su arquitectura, el pueblo posee diversos elementos resaltantes como su plaza principal que consta de una glorieta, una fuente de agua, rodeada de frondosos árboles y algunas plantas ornamentales; la iglesia matriz, advocada a Santo Domingo de Guzmán, por su antigüedad y valor arquitectónico es punto de atracción de visitantes; el parque Santo Domingo de Guzmán que lleva un monumento al Brujo de los Andes (Andrés Avelino Cáceres) y a los tres “Mártires de Sicaya”; una alameda que conduce a la plaza de toros, entre otros elementos de importancia. En cuanto a sus calles conservan la mayoría de estas el típico trazado español y muchas de las viviendas aún mantienen el clásico estilo andino-republicano de finales del S. XIX e inicios de S. XX, con techos de tejas a dos aguas y paredes de tapia. Sicaya es un pueblo con una historia rica y variada, que además posee un particular sincretismo cultural resultante de la conquista española y las tradiciones andinas.