Coporaque fue durante la época pre inca e inca un pueblo de mucha importancia, llegando a ser considerado como pueblo principal de los Collaguas, su nombre podría derivarse de las palabras quechuas “Qhotos” que quiere decir montón de maíz y “Rake” que es igual a “repartir lo que se tiene” o “sitio donde se reparte” otro significado sería “Qhutu Rake”, donde “Qhutu” es el madero curvo que sirve para hacer palanca en la herramienta del “Chaquitaclla” y “Rake” que significa repartir.
Desde tiempos muy remotos, a los Coporaqueños se les dice “Chata Q´eros”, es decir “Kero amarrado” y en Coporaque cada familia siempre tiene un Kero, pero rajado y con el fin de conservarlos los tienen amarrados con hilos de cuero.
Durante la conquista inca, Coporaque, al igual que los demás pueblos del valle, se anexó al estado cuzqueño, siendo en esos momentos el Inca Mayta Cápac quien gobernaba. Según Garcilazo de la Vega, se llevó a cabo mediante campaña militar cuyos hitos previos fueron la conquista de Parihuanacocha, Coropuna y Aruni. Por su parte, el cronista Blas Valera asegura que la integración al imperio se produjo por alianza matrimonial, cuando el inca tomo por esposa a Mama Tancaray-Yacchi, hija del curaca de Coporaque. En agradecimiento, Mayta Cápac le construyó una hermosa casa grande de piedra, muy bien ornamentada de plata, que sirvió de aposento para el Inca y su esposa.
Asimismo, entre 1571 y 1574 se evangelizó todo el valle del Colca, trabajo llevado a cabo por la orden Franciscana, en ese contexto en Coporaque levantaron un templo principal erigido en honor al apóstol Santiago. Siendo el templo más antiguo del Cañón del Colca, se caracteriza por sus campanas hechas de las primeras fundiciones de cobre del palacio del Inca Mayta Cápac, su construcción data de la segunda mitad del siglo XVI (1569), actualmente declarada como Patrimonio Cultural de la Nación, con la denominación de Monumento Histórico protegida por la Resolución Ministerial N.º 0928-80-ED, del 23 de julio de 1980.
Coporaque, se caracteriza por sus 10 portales de ingreso a la plaza principal, construidos con base en piedra y barro. Estos arcos también se utilizan en la puerta de ingreso de los patios de todas las casas. Es por eso que antiguamente se llamaba a este distrito el “pueblo de los portales”.
Este pueblo alcanzo un gran progreso agrícola, ya que está rodeado por terrazas agrícolas, encontrándose la mayor parte de la andenería pre-inca, la agricultura sigue siendo el principal sustento, se siembra principalmente habas, papas, cebada, maíz. Además, en torno al pueblo se puede apreciar su cerro tutelar a Pumachiri, que significa puna fría, la capilla de San Sebastián y sus calles empedradas, a 1 hora de camino hacia el sector de San Antonio existe la zona arqueológica que correspondería a diferentes épocas desde 200 D.C. hasta construcciones del siglo XVI, también se encuentran tumbas precolombinas; antiguos enterramientos Collaguas.
El pueblo de Coporaque es un pueblo con cultura viva, que atrae visitantes de diferentes lugares, a la fecha se encuentra en buen estado de conservación; sin embargo, es necesario la mejora de acceso al pueblo, en el mismo se desarrollan actividades de turismo vivencial, en cuanto a sus tradiciones es la danza del Ccamile, su principal danza representativa; la cual se danza sobre las parcelas agrícolas de los santos patronos, principalmente San Isidro Labrador (15 de mayo); también se baila el Wititi, fiesta de San Lucas, otra tradición es el pago al agua, que se realiza durante la fiesta de estanque, donde realizan el escarbo y mantenimiento de las acequias (agosto)
La gastronomía está representada por él convido, la que se prepara con carne de alpaca, chuño negro, papa y patasca, otro de los platos es él pesque, que incluye quinua batida acompañada de cuy chactado o guiso de cuy, las habas con mote acompañan en todas las fiestas y está la infaltable chicha de maíz y cebada.